Anna Frank en los canales de Ámsterdam

Hablar de Ámsterdam es hablar de sus bellos canales y su peculiar arquitectura, un sitio que nos lleva a una de las personalidades más memorables de comienzo de siglo XX. Anna Frank logró popularidad y renocimiento cuando su diario íntimo fue descubierto por Miep Gies. En él la joven narraba su vida como refugiada judía y las atrocidades que vivía día a día escapando de la Gestapo en plena Alemania Nazi. Su talento para la narrativa y su peculiar modo de ver el mundo hizo que su diario se editara en más de 70 idiomas, y puso su nombre en boca de todos.

Anna Frank en la pantalla grande

El director de cine George Stevens fue uno de los primeros en adaptar su historia a la pantalla grande. Su versión tuvo a la actriz Millie Perkins en el papel protagónico y se estrenó en el año 1959. Del 5 de Marzo al 24 de Noviembre de 1958 el equipo de producción se instaló en las calles de Ámsterdam para rodar la película, que finalmente ganó tres Premios de la Academia. Uno de los aspectos más innovadores de la producción fue dado por su ubicación en un escenario real, ya que muchas de las películas de la época se rodaban dentro de estudios. Por otro lado George Stevens no utilizó el sistema CinemaScope de pantalla gigante que estaba de moda, argumentando que eliminaría el factor de encierro y claustrofobia que quería trasmitir en el espectador.

Su imagen en la cultura popular

La influencia de Anna en la cultura estuvo marcada por su inocente imagen y sus fuertes palabras, que tenían un carácter maduro para una niña de apenas 14 años. Su historia no sólo se convirtió en lectura obligatoria dentro de muchos institutos de educación, sino que además la hizo un icono de lucha contra el régimen nazi. Muchos artistas la usaron como inspiración y su rostro sigue apareciendo en muchas calles de Berlín y de otras grandes ciudades. Uno de los responsables fue el artista callejero Jimmy C. quién pintó un retrato de ella en asociación con su Museo y con las organizaciones Street Art BLN y Street Art London. Su cuenta de Flickr reúne algunos de sus murales en las pintorescas calles de Berlín.

La Casa de Anna Frank

Caminar hoy en día por las calles de Ámsterdam que rodean al canal es descubrir un poco más de la historia de este mítico personaje. Resulta extraño pensar que un sitio tan bello esté vinculado a una historia tan triste. En la actualidad, su casa es un museo que recibe a turistas de todas partes del mundo y aloja una colección privada de objetos y recuerdos de la joven. Las entradas para visitarlo pueden sacarse en el lugar o comprarse a través del sitio web, esta segunda alternativa resulta más práctica ya se evitan las filas. Para adultos el ingreso tiene un valor de 9 euros, mientras que los niños de hasta 9 años ingresan gratis, y los jóvenes de entre 10 y 17 años pagan 4,50 euros.

La Casa se encuentra en el centro de la ciudad, en Prinsengracht 263-267, desde la estación central de trenes se puede llegar a pie en un trayecto de 20 minutos. Algunas líneas de tranvía tienen parada cerca, como la 13, 14 y 17, y también se puede llegar a través del autobus con las líneas 170, 172 y 174.