Brasil. Una Maravilla. Hotel “Refugio do Estaleiro”

Por:
Raul Solis

El vehículo que nos transportaba se deslizaba lentamente dando tumbos, el estado del camino no era el mejor, la piedras flojas pegaban contra la carrocería, pero su chofer […]

El vehículo que nos transportaba se deslizaba lentamente dando tumbos, el estado del camino no era el mejor, la piedras flojas pegaban contra la carrocería, pero su chofer no se inmutaba,  parecía acostumbrado a esa situación, nuestro transporte se aferraba a  el camino e insistía en la trepada y  poco a poco avanzaba en la subida al morro.

Nosotros casi sin intercambiar palabras,  el cansancio del viaje que había durado todo el día,  se hacía notar, salimos muy temprano desde Torres y la amplia recorrida a la que nos tiene acostumbrado  nuestros  periplos  de Visión (Asociación Internacional de Periodistas de Turismo), mellaban nuestras energías.  Todos nos quieren mostrar sus bellezas y esperan verlas reflejadas luego en nuestras páginas. Cada uno, pensativo lo hacía a su manera, algunos encontraron  un buen momento para recordar a los seres queridos o calcular que para  descansar todavía faltaba un buen tramo, ya eran más de las 22 y la noche estaba en su esplendor, la vegetación a los costados del camino la adivinábamos en la inmensa oscuridad, las sombras eternas se hacían  cómplices de nuestro silencio. Cuidado, un bache importante y yo le pregunte al chofer hablándonos  los dos en portuñol. ¿Por qué se llamaba “Refugio do Estaleiro”?, a lo que me respondió porque este  era, un  refugio de Piratas. Pero….  ¿Los Piratas todavía  habitan este lugar? Fue mi pregunta.  No. Por supuesto que no me respondió. A lo que le respondí  entonces porque no arreglan el camino,  esto esta imposible. A lo que el amable chofer me dijo. El propietario  quiere que esto se mantenga así para que el lugar este mas resguardado. Es un Periodista como Uds., nos informo, adivinando nuestra Profesión seguramente por  nuestra conversación.- Festejamos lo del dueño,  porque nos encanto la idea de un Periodista Millonario.-

Avanzo sobre un Portón cerrado, prendió las luces largas, toco bocina insistentemente, sentado en su butaca  espero un  rato, ya cansado de esperar  se bajo golpeo las palmas de sus manos hasta que se pusieron rojas, se sentó  nuevamente, la puerta del auto la volvió a cerrar y la golpeo un poco más.  Espero, prendía a y apagaba las luces largas, a manera de señal,  volvió a esperar. Nosotros en silencio sin animarnos a ningún chiste ni comentario. No era el momento adecuado. Se monto sobre la bocina y la toco hasta el cansancio. Ningún movimiento  ninguna respuesta.  Me parece que no hay nadie aquí. ¿Y qué hacemos? Fue la pregunta. No importa vamos por la otra puerta. La oscuridad parecía más oscura. Nosotros. Nos imaginábamos  volviendo sobre nuestros pasos y buscando nuevamente alojamiento. No iba a ser la primera vez que nos ocurría, nadie se animaba a decirlo pero todos lo pensábamos. El silencio era total.

Al acercarse al otro portón había luces y rápidamente se vieron movimientos de personas. Nuestro corazón empezó a zambar. Risas. Chistes. Lo clásico. Preguntamos si podíamos comer algo. No,  fue rotundo. Rápidamente no fuimos instalando, por senderos iluminados muy  tenuemente fuimos hacia las habitaciones,  algunos subiendo  y otros bajando para llegar hasta las mismas, la alegría y la intuición nos avizoraban que este era un lugar especial y se notaba en la risa  y comentarios de turistas  novatos recién llegados, que íbamos haciendo.

 

Por fin en la zapie, que alegría que hermosura y realizamos lo que hace todo visitante recién alojado, ni bien se retira el personal del Hotel, sin pérdida  de tiempo,  una recorrida general aprobando o desaprobando todo lo que encontramos y tocar todos los botones,  prender y apagar todas las luces y derecho a revisar  los frasquitos y jabones,  cada uno con su manía. Es un lindo entretenimiento. Divertido. Revisada al frigobar.  Probar la cama, saltar un poquito sobre ella. Una vez hecha la crítica. A disfrutar.

 

La habitación fue lo que definitivamente nos cambio el ánimo, muy amplia muy confortable. La cama súper grande, exagerada, pero que linda,  creo la más grande que vi hasta el momento ¿mi cansancio seria  tanto, que me pareció enorme?, pero a no dudarlo  era un verdadero invitación al descanso. El ambiente con una decoración rustica y todas sus materiales reciclados,  hacen una combinación perfecta con la tecnología ultra moderna del  plasma y demás artefactos, un gran ventanal corredizo  totalmente vidriado que da un balcón amplio que pareciera ser el único, su diseño es de tal manera que no se ve otro,  solamente puedo apreciar a mi alrededor a la habitación de al  lado,  del resto nada. La vegetación sigue en  mi imaginación apenas iluminada por el reflejo tenue que nosotros aportamos. Los juegos de oscuridades  y sombras y nuestra imaginación acostumbrada a ver hoteles, nos permitía vislumbrar por sus siluetas, árboles, el agua, una bahía  allí enfrente, las luces de una población que se dibujaban en una sinuosa costa y lo que si vimos con nuestros propios ojos fue el cielo, plagado de estrellas,  parecían titilar más fuerte para darnos un espectáculo  exclusivo,  como show de bienvenida. Confieso que sin querer nuestro “Romanticismo” afloro por todos nuestros poros como en sus mejores momentos. Organizamos rápidamente una cena,  con Alejandro y Maru que eran nuestros vecinos, recolectamos todo lo que teníamos algo del Frigobar  y  ya ¡ a Comer¡ Un viejo zorro, un gran periodista,  pero siempre mas zorro, decía: La  valija  de quien se sienta tal,  se descubre porque siempre tiene un” Salamín” guardado a punto de comerse y que ya ha pasado por todos los controles aduaneros,  lógicamente refiriéndose a la comida y algún  agüita espirituosa es infaltable. Entre risas y anécdotas el cansancio nos fue ganando  y  el sueño se apropio de nuestras blancas e inocentes almas.-

El sol Cambia todo.

Amaneció. De un salto estaba en el balcón y mis pupilas se llenaron de paisaje, tal cual lo había imaginado enfrente una costa sinuosa,  el mar azul de una pintoresca bahía y  nuestra habitación montada en un morro , algunas embarcaciones, que seguramente  eran el producto de la conversaciones que se escuchaban  muy temprano  y a nuestro alrededor nada, solamente  la habitación de Alejandro y Maru, y el verde de  la selva tropical muy abundante acomodada de tal manera que todo estaba en su lugar,  las combinaciones de colores, los verdes en todas sus tonalidades, el azul del agua y celeste cielo, a no dudarlo esto lo había diseñado un gran Paisajista: ¡Dios¡….  A tal punto que cuando nos íbamos cerrábamos la ventana, nuestro temor era que Tarzán y Chita se nos metieran en  la habitación.

El Proyecto a futuro  era una ducha reparadora y allí me interne y me preguntaba  y me volvía a preguntar para que un baño tan grande, pensé,  estos brasileros hacen todo a lo  grande, pero si aquí  lo achicaban, corrían esto para aquel rincón afloro mi espíritu corrector de diseños, pero si  hubiesen puesto… y tuve que dejar de pensar y hablar en voz alta  porque estaba abriendo la canilla y el chorro de agua me estampo contra los azulejos, era como tener a los bomberos queriendo contener a la hinchada de Boca. Qué maravilla que cantidad de agua, esta vez sí que el baño fue mucho más que reparador. Salí de allí totalmente recauchutado y con hambre, mucha hambre,  era de temer.-

Café do manha:

Nuestro adorable desayuno.  Hacia allí  fuimos lentamente en subida recorriendo pasillos al aire libre como resguardando el morro con abundante vegetación y flores.  Íbamos rumbo a la confitería, una construcción delicada con mucha madera y vidrio un lugar muy acogedor. Las mesitas servidas y el desayuno un clásico, lo justo, abundante, pero el lugar es encantador. Al frente teníamos un amplia pileta, rodeada de palmeras,  de agua cristalina,  que  se escurría en un horizonte sin fin confundiéndose con el mar y  el morro y allá muy lejos el verdadero horizonte en la bahía de enfrente, el agua desbordaba sin saber dónde, luego descubrimos en una recorrida  posterior  que era en otro piletón, más abajo causando sobre esta  una cascada. Un verdadero efecto arquitectónico. Estábamos absortos disfrutando de nuestro café do manha, embelesados mirando el paisaje cuando la bocina de nuestro transfer no  puso en situación  nuevamente, nos esperaba una amplia recorrida y volveríamos a la noche muy tarde, solicitamos que nos dejaran en el hotel un día para poder disfrutarlo y conseguimos medio,  pero,  logramos recorrerlo.

La recorrida:

Programamos la mañana para hacerlo y nos citamos a las 9 hs. ya desayunados, es por ello que nos encontramos todos desayunando y como siempre con muy buen ánimo, el periodista cuando hay comida se pone loco y divertido y las chanzas y chistes alimentaban nuestras carcajadas. Maquinas de foto, un poco de agua y salimos de recorrida, teníamos tiempo., así que sin apuro fuimos maceta por maceta, flor por flor,  en la abundante vegetación,  senderos rústicos nos  llevaban en descenso hacia el mar, tierra,  arena, piedras y escalones esculpidos sobre el mismo terreno con palos y gruesas sogas que  hacían de pasamanos, refugios con asientos construidos con cañas, troncos y paja completaban  la decoración muy exótica. Llegamos hasta el mar,  pero sin playa y como limites teníamos grandes piedras, dónde salpicaba el agua,  como siempre nos fuimos alejando uno de otro y cada uno disfruto de lo que más le gusto con absoluta tranquilidad  y  admirando el paisaje y el aire puro, rodeado de pajaritos y mariposas. Un momento impagable. El alma, el corazón y tu  imaginación parecen regocijarse y no dejan pasar esos  instantes que parecen retroalimentarse de placer.

Nos quedamos con las ganas de ir hasta la playa que queda a 1km.  mas o menos,  no es mucho pero lo teníamos que hacer caminando y con poco tiempo era imposible. Nos preguntábamos si el hotel tiene algún medio de transporte para llevar a los turistas pero si no lo tienen deberían implementarlo porque siempre el Turista le atrae más la playa que las Piletas. Tampoco le puedo contar tal como es mi costumbre sobre las Comidas, porque no lo pudimos hacer, nos queda pendiente para otra oportunidad. Quiero pensar que  de acuerdo a los omelettes y huevos revueltos del desayuno, y a todo lo demás y en este caso la cocina, quiero imaginar que debe ser de primera,  combinando con el resto de lo que te ofrece el lugar.

Un párrafo aparte son las parrillas que en casi todos los  hoteles te ofrecen para que te hagas el Peixe, o un churrasco o el clásico asadito. De eso si me preocupe  en preguntar  en todos los que recorrimos,  en Brasil  te lo ofrecen como alternativa de  servicio a pesar de que todos tenían un Restaurante de Primera.  Lo vi en Torres en el  “Guarita Park Hotel”, en un lugar muy acogedor  al lado de una amplia sala, un lugar cerrado, dónde vi algunos argentinos tomando mate y con un pedazo de carne en la parrilla y algunos jugándose un truco. ¡Hay Torres, me dejaste con las ganas! ¡Estuvimos muy poco tiempo allí y es un lugar que a mí personalmente me impactó!

También lo vi  en el “Hotel Costa Norte Ingleses”  donde en el Restaurante “Canto do Mar” al lado de la Piscina y del acceso a la Playa de los Ingleses nos sirvieron un almuerzo de locos  que paso a detallar:

Cirilo Manga – Carne de cangrejo
Ostras Gratinadas con  Crema de leche
Anchoa a la Plancha
Ensalada Tropical: Hojas de lechuga con frutas, Kiwi, frutillas, Mango, etc. Condimentada al gusto.
Postre: Banana con helado de crema americana

Que quiero significar con esto, que  la Parrilla en la que el turista puede cocinarse  sin un  costo adicional, simplemente como un servicio más. Se encuentra al lado de un  Restaurant de Primera, al lado de la Pileta y del ingreso a la Playa. No está escondida en el fondo del hotel o en el terreno desocupado de al lado, uno puede disfrutar de su gusto personal  participando de  todas las actividades del Hotel como un Turista de primera. Esto me parece muy significativo y sobre todo los argentinos que nos gusta tanto,  debemos tenerlo en cuenta, Turistas y Hoteleros. En mi caso personal no he notado en nuestros país este servicio y sería bueno implementarlo, quizás ya está incorporado en muchos lugares y  a mí no me llamaron la atención pero me comprometo a solicitar este servicio en todos los Hoteles de mi país  que próximamente  visite, luego les paso el informe.

Haciendo un repaso de la recorrida de pasillos floridos, grande macetones, naturaleza viva y todo lo que esto implica,  pájaros de variados colores, mariposas increíbles, bajadas subidas, un lugar agreste y cuidado, fuimos encontrando todas las comodidades de un cinco estrellas. Lugares de esparcimiento con juegos, gimnasio, sauna,  hidromasaje, cancha de tenis, sala para eventos, una suite nupcial y programa especial para mieleros, también la  posibilidad de festejar el casamiento en sus instalaciones, una paquetería.

Siempre que empezó todo término y nuestra estadía también, nos quedamos con ganas de más, es un lugar totalmente recomendable y que tengo agendado para volver. Hasta pronto “Refugio do Estaleiro”

Refugio do Estaleiro: La traducción indica a un lugar donde se reparan embarcaciones, para nosotros, un astillero.

Agradecimientos:

Refugio Do Estaleiro –Rúa Flavia V. Martelinni 400 – Aracá – Porto Belo – Santa Catarina Brasil
www.refugiodoestaleiero.com.br

Guarita Park hotel – Av. Alfiero Zanardi 1017 – Torres
www.guaritaparkhotel.com.br

Hotel Costa Norte Ingleses – Rua das Gaivotas 984
Praia dos Ingleses – Florianopolis (ingleses@hoteiscostanorte.com.br)

María do Mar Hotel – Rod. Joao Paulo 2285 Florianópolis
www.mariadomar.com.br

Marlin Hotel . Av. Leopoldo Zarling  nº 882 Bombas
www.marlinhotel.com.br

 Autor: Raul Solís

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