Carnaval de Bosses, Valle d’Aosta en Italia

Bajo la nueva rúbrica “Sabores de Italia” Sabatino Annecchiarico, el nuevo corresponsal de Teleaire en Italia nos trae a partir de esta semana distintas vivencias, fotografías y video que […]


Bajo la nueva rúbrica “Sabores de Italia” Sabatino Annecchiarico, el nuevo corresponsal de Teleaire en Italia nos trae a partir de esta semana distintas vivencias, fotografías y video que nos permiten acercarnos más a la cultura italiana y profundizar esa admiración por los demás que causa el turismo en el hombre. EL LUGAR

Viajando hacia el noroeste de Italia y entrando en el corazón mismo de los Alpes, se llega a la Región Autónoma de Valle d’Aosta, la Región italiana más pequeña de este país y también la menos poblada: su densidad apenas llega a 39 habitantes por Km². Los confines de la región lindan al oeste con Francia, al norte con Suiza y al sudeste con la región italiana del Piamonte.

Valle d’Aosta se caracteriza por sus bellezas paisajísticas de altas montañas y profundos valles surcados por ríos y torrentes de deshielos que se matizan con una singular vegetación alpina, todo encuadrado con un cielo espléndidamente azul. La milenaria tradiciones culturales hacen de esta Región un lugar exclusivo para visitarla cada día del año. La cocina valdostana es un exquisito placer adjunto que el turista puede apreciar.

Recorriendo la autopista A5 y dejando a las espaldas la ciudad de Turín, se llega a la ciudad de Aosta, capital de la Región; desde ésta, siempre por la misma autopista, se atraviesa todo el valle de la Coumba Frèida (vientos helados) antes de llegar a Francia. Un valle muy estrecho y profundo que invita a detenerse a cada paso para gozarse de esos espectaculares paisajes, únicos en su género, hasta llegar a la última ciudad italiana, Courmayeur, que se encuentra al pie del Mont Blanc, la montaña más alta de Europa. Antes de llegar a Courmayeur, atravesando toda la Comunidad Montana Vadigne de Mont Blanc, se pasa por la pequeña comuna de Saint-Rhémy-En-Bosses. Comunidad que no desmiente la baja densidad de habitantes del Valle: tiene apenas 6 habitantes por Km². En esta localidad, casi perdida en los altos Alpes, Teleaire documentó un singular carnaval que se remonta desde tiempos inmemorables muy sentido y festejado por sus habitantes, pero poco conocido para la gente que no es del lugar: el Carnaval de Bosses en la Coumba Frèida.

LA HISTORIA

El origen de este carnaval se pierde en la memoria de los tiempos: nadie puede afirmar cuando y como inició. Pero hay una leyenda lugareña que dice que todo comenzó cuando una pareja de ancianos, Toque, el nombre de él y Tocca, el de ella, un día decidieron casarse. La gente del lugar, viendo la pobreza de esa pareja, les ofreció para festejar ese acontecimiento ropa vieja y también alimentos. Así, dice la leyenda, que emprendieron a festejar todos juntos en las calles de los barrios de Saint-Rhémy- En-Bosses comiendo, bebiendo y baliando en homenaje a la pareja. Agasajos conmemorativos que se repiten cada año a lo largo de los siglos.

Aunque si no se sabe cuál fue el año de inicio del Carnaval, hay documentos que resalen al 1467 y que certifican que por aquellos años ya se festejaba con características similares a las actuales. Pero fue recién en el 1800 cuando un acontecimiento especial conmovió a la población dando un giro radical al significado simbólico de este carnaval.

En el mes de mayo del 1800 Napoleón entra en Italia cruzando por este valle al mando de 60 mil soldados para instalarse en el país, dando de este modo origen al periodo de dominio napoleónico en Italia. Un pasaje que dejó profundas secuelas en toda la población ante tan imponente ejercito. Aquí, en el Coumba Frèida, se detuvo como huésped nunca invitado para descansar y recuperar energía después de la casi imposible atravesada del Mont Blanc. Desde esa fecha el carnaval se transformó en una alegórica conmemoración de ese evento, con espectaculares disfraces que simbolizan al ejército napoleónico y a toda su gesta; pero ironizándola hasta los máximos extremos donde la población se asocia a los festejos, incorporándose a la pantomima teatral, maravillando al visitador ocasional, encantando al turista.

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EL CARNAVAL

Es desde inicios de ese siglo XIX que un simbólico ejercito napoleónico recorre a pie el valle durante los días de febrero de carnaval, entrando en los numerosos barrios de Saint-Rhémy-En-Bosses que distan pocos kilómetros unos de otros. Barrios compuestos por algunas casas montanas, muchas construidas en piedra, dispersas en las laderas de las montañas. Este ejercito avanza siempre encabezado por Napoleón a caballo y seguido por una larga corte compuesta por el guía que lleva la bandera y grandes anteojos para ver mejor; los diablos; los osos; los músicos y por fin, Le Landzette, los soldados de Napoleón con sus trajes construidos y bordados todos a manos por las damas del lugar y con monstruosas máscaras.

Trajes con espejuelos pegados por todo el cuerpo para que se refleje la luz que espanta a los malos espíritus e iluminan en las tinieblas. Un ejército lleno de símbolos dignos de conocer. La gente de los barrios, viéndolos llegar alegres y ruidosos, bailando, saltando y cantando, los reciben abriéndoles las puertas de sus casas para ofrecerles bebidas calientes y alcohólicas, comidas fuertes y pesadas adaptas al clima, que ellos aceptan felices como rememorando aquella gesta napoleónica del Ochocientos, danzando en un ritual de rondas al compás de la música e de los alaridos de Le Landzette en un inagotable frenesí. Los habitantes del lugar se incorpora a esas danzas improvisando bailes callejeros que se arman en cada rincón del poblado. Se evocan contemporáneamente a los ancianos Toque y Tocca que aparecen en la comparsa animando las escenas con gestos de celosías entre ellos: Toque toca a las mujeres del barrio revolcándose con ellas en la nieve y Tocca hace lo mismo tocando los genitales a los hombres del lugar exasperando los celos de Toque.

Toda esta kermés carnavalesca inicia a las 8 de la mañana en uno de los pueblos y termina pasada la medianoche en un restaurante después de haber recorrido a pié cada aldea nevada comiendo, bebiendo y bailando incansablemente, en cada lugar y soñando el carnaval del próximo año para empezar otra vez.

COMUNE di Saint Rhémy en Bosses Regione Autonoma Valle d’Aosta
El la Región Valdostana se habla el italiano, el francés, el walser de origen dialectal suizo-alemán y el arpitano, un patois francoprovenzal.- http://www.comune.saintrhemyenbosses.ao.it/

Una producción de Sabatino Annecchiarico, periodista y escritor italo-argentino, corresponsal de Teleaire en Italia. Presidente VISIÓN ITALIA.-

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Experiencias comentadas desde Facebook

Experiencias que nos contaron

  1. norma

    Acá tendría que vivir un hermoso pueblo de montaña con poca gente. Italia es un sueño que siempre le pido a la vida poder cumplir.

  2. noelia

    Hermosos lugares, como siempre recorriendo cada parte del mundo!

  3. Hermosa Italia, hermoso Piemonte, de allí es mi familia.

    Salsaluditos…

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