Existe una Catedral de Sal cerca de Bogotá

Excavada en el interior de una montaña donde anteriormente había una mina de sal, se encuentra la Catedral de Sal de Zipaquirá, a unos 50 kilómetros de Bogotá.

La Catedral de Sal fue inaugurada en 1995, remplazando una anterior construida en 1950. La actual posee instalaciones con firmes cimientos y muy seguras. Fue construida a 180 metros bajo tierra del Cerro del Zipa y para ello fue necesario extraer unas 250 mil toneladas de roca sal, dejando un espacio vacío de 8500 metros de longitud. Supuso todo un trabajo de ingeniería, una gran reivindicación del trabajo minero. Está tallada en sal la totalidad de techos, pisos y paredes así como columnas, cruces y esculturas. 

La catedral está repartida en tres sectores: el primero el Via Crucis con las doce estaciones en cada una con una gran cruz -todas diferentes entre sí-; el segundo con el coro con vistas hacia la nave central con una inmensa cruz (como se ve en la anterior fotografía de Luis Jou García), y por último las tres naves -cada una con un altar- del nacimiento y bautismo, de la vida y muerte y de la resurrección.

Además de ser un lugar de culto religioso católico, es un gran atractivo turístico que ha recibido a más de 13 millones de visitantes de todo el mundo. Desde 2007 cuenta con la distinción de ser la Primera Maravilla de Colombia.

Al recorrido principal de la Mina de Sal (que dura una hora) los visitantes pueden elegir varias opciones para completar su visita: el Museo de Salmuera (20 minutos), el Vídeo explicativo de la dinámica de la minería (15 minutos) y/o la Ruta del minero (30 minutos).

La Catedral de Sal invita a sus visitantes a vivir una experiencia única y despertar todos sus sentidos:

  • La vista. Al iniciar la visita hay un largo túnel en el que los ojos se van acostumbrando a la oscuridad. De esta forma más adelante destaca la dinámica iluminación que va variando entre luces rojas, verdes, azules entre otros colores.
  • El olfato. El olor a mineral se siente a lo largo de todo el recorrido, que se hace más presente debido a la frescura del lugar, con una temperatura promedio de 14ºC.
  • El oído. El sonido propio en el interior de la montaña es muy especial, ya que realza tanto los silencios como los ecos.
  • El tacto. La rugosidad de las paredes le da una textura muy especial, en algunas partes del recorrido (concretamente en la Ruta del Minero) es justamente gracias al tacto que se puede avanzar.
  • El gusto. Los más atrevidos puede que no resistan la tentación de dar un lengüetazo a la piedra para comprobar su sabor salado (por supuesto, no es recomendable).

 

 Información para la visita a la Catedral de Sal

Puede ser visitada en cualquier momento del año, teniendo horario especial en las fechas de Semana Santa. Se encuentra a 47 kilómetros de Bogotá, se puede llegar en vehículo particular por la autopista norte, así como por transporte público. La visita está disponible en varios idiomas. En su exterior cuenta con un patio de comidas.

La foto de la portada de esta nota también corresponde a Luis Jou García.