El Pacífico en la costa de Huanchaco

El sol del mediodía pegaba fuerte sobre la ciudad de Trujillo y el apetito comenzaba a hacer mella en los estómagos de más de uno. Por eso, y […]


El sol del mediodía pegaba fuerte sobre la ciudad de Trujillo y el apetito comenzaba a hacer mella en los estómagos de más de uno. Por eso, y siempre atentos a los consejos de nuestra guía Carla, nos dirigimos hacia las cercanas costas del Pacífico y hacia una de sus playas más lindas: Huanchaco, para recobrar energías y encarar así el resto del día.

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Según nos contó la gente del lugar, Huanchaco es el balneario más tradicional y visitado de la ciudad de Trujillo;  su nombre viene de Guaukocha (hermosa laguna con peces dorados). Pero antes de probar las costas y las aguas del Pacífico, como les decía, era el mediodía y el apetito comenzaba a experimentar sus primeros síntomas de necesidad.  Por eso fuimos primero a “Huanchaco Beach” , en donde saboreamos manjares típicos peruanos, preparados especialmente por la Chef y dueña del lugar, María Díaz de Lam.

Como sabrán, la cocina peruana, y en especial la costeña, tiene a los mariscos como materia principal de muchos de sus platos.  Entre los más destacados se encuentran el arroz con mariscos, la jalea, el chupe de camarones, el caldo de choros, el arroz con choros, conchitas a la parmesana, choritos a la chalaca, cebiche de conchas negras, cebiche de mariscos, chicharrón de calamar… Y todos ellos y muchos más fueron pasando uno tras otros, servidos en prolijas fuentes, ante nosotros.  (Y por supuesto, todos fueron probados… ¡Deliciosos!)

Después de almorzar, llegó el turno de conocer la playa.  Lo primero que divisamos, a lo lejos, fue un pescador en su “Caballito de Totora“, del cual nos habían hablado en más de una oportunidad desde nuestra llegada a Perú, pero al que aún no conocíamos. Son modestas embarcaciones hecha de totoras, que desde hace siglos representan el respeto de la gente de la costa peruana por los sutiles hilos que tejen el equilibrio ecológico.

En la antigua lengua de la zona, los caballitos de totora son conocidos como “wachakes”, palabra que puede traducirse como “ojo de agua” y que dicen da su nombre a este mágico lugar: Huanchaco, uno de los últimos reductos de éstas rústicas embarcaciones.

 Agradecimientos:

La atención recibida por María Díaz de Lam, Cheff Ejecutivo de “Huanchaco Beach”, Malecón Larco 602, frente a las playas más singulares del pacífico. (044) 948-4406 / huanchacobeach@hotmail.com
– La inestimable colaboración de Carla Pajuelo Silva Santisteban, quien nos acompañó y guió por este y otros increíbles lugares en las cercanías de Trujillo.
– La excelente atención recibida por el personal del Hotel El Gran Marquéz de la ciudad de Trujillo donde se hospedó nuestro equipo y disfruto de su propuesta única de confort y buen gusto.

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Cámara y Producción: Alejandro Martínez Notte
Redacción: Maricel Bat

Sobre Alejandro Martínez Notte

Decidí hace un tiempo que quiero vivir el presente como si fuese el último día, improvisar siempre que pueda y viajar para cumplir mis sueños. Detrás de eso me encuentro. A esto le sumo el placer de poder compartirlo, a través de las redes, de internet y de los amigos que difunden mis contenidos. En Twitter @martineznotte

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