“La velocidad al volante mata”

Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. La vida es única e irrepetible. Más allá de la responsabilidad de “los otros”, […]


Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. La vida es única e irrepetible. Más allá de la responsabilidad de “los otros”, cada uno puede salvar una vida. ¡Tal vez la propia!

21 personas mueren por día; hay 7579 víctimas fatales por año (1998) y unos 120 mil heridos de distinto grado y miles de discapacitados. Las pérdidas económicas del tránsito caótico y accidentes de tránsito superan los U$S 10.000 millones anuales.
Pero no se trata de números, sino de vidas humanas. De hombres, mujeres, jóvenes y niños, que vieron truncadas sus vidas a causa de un accidente de tránsito.
Son proyectos, sueños, ilusiones y esperanzas muertas. Familias destrozadas. Luchar para transformar esta realidad es el objetivo de Luchemos por la Vida.

Es como si un avión de pasajeros cayera todas las semanas muriendo 140 personas cada vez. Y si así ocurriera, seguramente, no estaríamos tan tranquilos. Las autoridades tomarían graves y urgentísimas medidas de seguridad.
No sucede lo mismo con los accidentes de tránsito. Tal vez, porque las muertes se producen de a una, de a dos, o de a tres. Los muertos en accidentes de tránsito no nos “llegan” tanto. Se los considera lejanos, creyendo que son cosas que les ocurren “a otros”. Difícilmente se cree que cualquiera puede sufrir uno en el momento menos pensado. Nadie al subir a un automóvil experimenta el miedo que muchas veces se siente al despegar dentro de un avión.

Sin embargo, los accidentes de tránsito en la Argentina, son la primera causa de muerte en menores de 35 años, y la tercera sobre la totalidad de los argentinos. Las cifras de muertos son elevadísimas, comparadas con las de otros países (ver cuadro), llegando a tener 8 o 10 veces más víctimas fatales que en la mayoría de los países desarrollados, en relación al número de vehículos circulantes.

Al momento de los hechos, se dan muchas explicaciones (algunas reales, otras no tanto) pero que suelen poner siempre el acento -la culpa- del accidente en “los otros”. Rara vez se analiza la conducta en el tránsito en primera persona.

Si buscás más información sobre estos temas visitá: http://www.luchemos.org.ar/

Sobre Alejandro Martínez Notte

Decidí hace un tiempo que quiero vivir el presente como si fuese el último día, improvisar siempre que pueda y viajar para cumplir mis sueños. Detrás de eso me encuentro. A esto le sumo el placer de poder compartirlo, a través de las redes, de internet y de los amigos que difunden mis contenidos. En Twitter @martineznotte

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