Las piscinas naturales más increíbles del mundo

Laguna de Giola, Grecia

En la isla de Thassos se encuentra una de las piscinas naturales más bellas del mundo. Turistas de todas partes del mundo disfrutan de la calidez de su agua, que alcanza temperaturas más altas que las del mar circundante.

Blue Lagoon, Reikiavik

Se trata de uno de los ecosistemas naturales más preservados de la capital de Islandia. Bañarse en sus aguas es una experiencia única, especialmente beneficiosa para las personas que padecen soriasis. Los dos tercios del agua proceden del mar y un tercio del agua de lluvia, por eso habitan muy pocas especies.

Lençois Maranhenses, Brasil

También conocido como el “desierto inundado de Brasil”, se encuentra en el Parque Nacional de Lençóis Maranhenses. A diferencia de otras piscinas naturales del mundo, esta solo puede disfrutarse entre junio y septiembre. La aparición de estas pequeñas lagunas que decoran las dunas del parque se producen por las fuertes lluvias de la estación.

La piscina del Diablo, en Cataratas Victoria

Algunos viajeros gustosos de las experiencias extremas disfrutan nadando al borde del abismo. Esta actividad se puede hacer en la “Piscina del Diablo” creada por las aguas de las cataratas Victoria, en la frontera entre Zambia y Zimbabue.

Pamukkale, Turquía

Las aguas termales de Pamukkale son uno de los escenarios más increíbles del mundo. Ubicadas en la provincia de Denizli, en Turquía, las pequeñas piscinas conforman uno de los fenómenos naturales más sorprendentes del mundo. Lejos de dañar las montañas de este valle, los terremotos ayudan a la elaboración de pequeñas piscinas de agua caliente. Este fenómeno se produce cuando los movimientos sísmicos desplazan gruesas capas de piedra caliza y travertino que bajan en forma de cascada por la ladera de la montaña, generando una sensación de “catarata congelada”.