fachada del ayuntamiento de toledo

Toledo: la ciudad “multicultural”

Durante nuestra estadía en Madrid, otro de los inolvidables destinos que visitamos fue la ciudad de Toledo, que fuera capital de España hasta el año 1560 en que pasó la capitalidad a Madrid.La ciudad está muy cerca de Madrid, y se erige en lo alto de un cerro, a orillas del río Tajo. Guarda en sus calles, en su arquitectura y en la gente que la habita, los signos de la historia y de las culturas judía, árabe y cristiana, que conviven en ella. Por eso se la denomina “la ciudad multicultural”.

 

Cuando nos acercábamos a la ciudad, lo primero que vimos, destacado, magnífico, imponente, fue el edificio Alcázar, que aún antes de bajar del micro que nos condujo a Toledo desde Madrid, nos dio la bienvenida y nos introdujo en un mundo de referencias históricas y culturales que se sucedían ante nuestros ojos como evidencias inalterables de un pasado medieval.

Imagen de previsualización de YouTube

Es que el Alcázar está emplazado en la parte más alta de la ciudad y, según nos contó nuestro guía durante la visita, el edificio fue palacio en la época de los romanos, luego fue restaurado, durante el reinado de Alfonso VI y Alfonso X, dando origen al primer Alcázar de planta cuadrada y flanqueado por torres en sus ángulos. Después, en el siglo XVI, Carlos V encargó su reconstrucción, siendo sus fachadas desiguales en estilo y época. La oeste es de estilo renacentista; la este, medieval con tres torreones cilíndricos y defensa almenada; la norte, plateresca; y la sur es de estilo churrigueresco y además posee un patio de dos plantas con capiteles corintios.

Y como dijimos anteriormente, desde el inicio del recorrido percibimos en Toledo, declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad”, una prolija confusión, en el sentido de “comunión”, de monumentos y vestigios de las diferentes culturas y civilizaciones que se sucedieron en toda España, como característica esencial de la ciudad. Ello lo vimos reflejado en la arquitectura medieval que posee. Es que en las pintorescas calles de la ciudad se vive todavía gran parte de la historia de la edad media española.

Entre los destinos que se pueden visitar en Toledo, sobresalen la Plaza de Zocodever, desde donde la calle de la Sillería conduce a la iglesia de San Nicolás del siglo XVIII y a la Capilla de San José, que conserva un retablo del Greco; el Museo de Santa Cruz, emplazado en el antiguo Hospital de Santa Cruz, en donde puede verse una importante colección de cuadros del Greco, entre los que se encuentra el último del pintor, La Asunción, así como obras de orfebrería, muebles, cuadros de pintores toledanos de los siglos XVI y XVII y diversos tapices flamencos, entre los que destaca la serie dedicada a los signos del zodíaco; la Plaza de la Catedral, a cuyos márgenes se sitúan tiendas de artesanía; la Catedral, la Casa-Museo de El Greco, la Sinagoga del Tránsito y Museo Sefardí, San Juan de los Reyes, construido por orden de los Reyes Católicos para conmemorar la victoria obtenida sobre las tropas portuguesas en la batalla de Toro y que, en principio iba a albergar la sepultura de los Reyes, que finalmente fueron enterrados en Granada; el Museo de Arte Contemporáneo, la Puerta del Sol, la principal de las puertas toledanas y uno de los símbolos de la ciudad; el Cristo de la Luz, que fuera antiguamente una mezquita transformada en iglesia en el siglo XII, entre otros.

Sobre Alejandro Martínez Notte

Decidí hace un tiempo que quiero vivir el presente como si fuese el último día, improvisar siempre que pueda y viajar para cumplir mis sueños. Detrás de eso me encuentro. A esto le sumo el placer de poder compartirlo, a través de las redes, de internet y de los amigos que difunden mis contenidos. En Twitter @martineznotte

Experiencias comentadas desde Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*