Un día en la ciudad de Huesca durante el Camino del Santo Grial

¡Al menos un día en Huesca!, pensé que este sería un buen titular e incluso un acertado consejo para todos los peregrinos del Camino del Santo Grial. Aunque recapacitando, me di pronto cuenta de lo tibio del mismo porque Huesca es fascinante en sí misma y también y sobre todo, por los misterios, huellas y evidencias que el paso del Santo Grial ha ido dejando a su paso.

asoleo san pedro el viejo huesca

Esta capital aragonesa ondea sin merecerlo la capa de la invisibilidad, eclipsada en cierta manera por los atractivos de su provincia homónima, por ello nos resulta de justicia reivindicar su atractivo ganado por méritos propios.

¡Así es! La provincia de Huesca deslumbra al visitante con sus abrumadores paisajes pirenaicos y pre-pirenaicos, con su genuino románico y sus pintorescos pueblos que, sin caer en clichés, parecen en su mayoría sacados de una postal. La belleza de la provincia fagocita de alguna forma a su capital, que queda en segundo plano aún cuando tiene mucho que contar, especialmente sobre el relato del Santo Grial, que es lo que a mi como peregrina, más me interesa.

No podemos olvidar que el Santo Cáliz se salvó del expolio romano gracias a la intervención del oscense San Lorenzo, quien tuvo la valentía y el acertado juicio de hacerlo trasladar a Huesca, a casa de sus padres. En esta ciudad permaneció custodiado y protegido hasta la invasión musulmana del siglo VIII, por lo que intuimos con acierto, que íbamos a encontrar pistas y huellas iconográficas sobre esta historia.

Si estás peregrinando o “turigreando”, te recomiendo reserves tiempo para conocer Huesca, como mínimo un día. Amén de poder recuperar fuerzas en su maravilloso albergue de peregrinos (que por cierto es uno de los mejores que nos hemos encontrado en el camino) también podrás disfrutar de un patrimonio cultural al nivel de cualquier destino turístico que se precie.

En el caso que solo le puedas dedicar un día a Huesca, no te puedes perder: su catedral, el museo de Huesca, el ultramarinos más antiguo de Europa, la Basílica de San Lorenzo y por supuesto el monasterio de San Pedro el Viejo.

Hemos preparado un artículo con todas las etapas dónde puedes encontrar dónde dormir, dónde comer, los tracks y toda la información necesaria para emprender tu también esta aventura. Puedes visitarlo aquí: Dónde alojarte para hacer el Camino del Santo Grial

1.-Monasterio de San Pedro el Viejo

¡Románico en estado puro! Así es el monasterio de San Pedro El Viejo, que fue declarado monumento nacional en 1885. Aunque su construcción originaria incluía también las dependencias monásticas de los monjes benedictinos, hoy sólo queda en pie su iglesia, su torre campanario y su magnífico claustro, que para nosotros es la joya de la corona.

La energía del Santo Cáliz todavía se siente entre sus muros, así que ¡amantes del Grial atentos a las siguientes líneas donde os compartimos muchas preguntas y alguna respuesta sobre el misterio de la sagrada copa de Jesús.

1.1 Jerusalén-Roma-Huesca: primer itinerario del Santo Grial

A pesar de que no conservamos documentos escritos, la tradición oral cristiana siempre ha relatado la misma historia. El primer Papa de la Iglesia católica, el apóstol San Pedro, trasladó el cáliz de Jerusalén a Roma. Esto sin duda debió ser antes al 70dc, porque en ese año las legiones de Tito devastaron la ciudad santa y su Templo, sin quedar piedra sobre piedra, tal y como predijo Jesús de Nazaret (San Lucas 21,5-11).

La autenticidad de la reliquia sería un hecho conocido por las primeras comunidades cristianas, que debieron utilizar esta icónica pieza en sus ceremonias clandestinas. No estamos especulando sobre tal circunstancia, la hipótesis de que las comunidades primitivas conocieran y veneraran el Santo Grial proviene de una peculiar frase que aparece únicamente reflejado en el canon romano.

Solo y solo en este canon y en ningún otro más, el sacerdote pronuncia la siguiente frase en el momento de consagrar el vino: “et hunc praeclarum calicem” o  lo que es lo mismo, “en este, famoso cáliz”. ¿Qué otro cáliz sería considerado como famoso o relevante para los primeros cristianos sino el que utilizó Jesús en la Última Cena? 

Pero la pregunta que todo el mundo se hace es por qué llegó el cáliz precisamente a Hispania. El detonante de su salida de Roma recae sobre el emperador Valeriano quién entre los años 257 y 258dc emitió un edicto de persecución contra los cristianos, en esta ocasión motivado principalmente por razones económicas. El imperio se encontraba quebrado y la administración romana necesitaba hacer caja de forma urgente. Así que además de prohibir el culto, obligó a la  primitiva iglesia a entregar sus bienes, reliquias y tesoros.

Al Papa Sixto II le dio el tiempo justo de alertar a su mano derecha, el archidiácono Lorenzo, un aguerrido español de Huesca encargado de gestionar los bienes de la iglesia . Pocas horas más tarde, el Papá sería ajusticiado.

No hay tiempo que perder, pensó el buen Lorenzo rezando por encontrar una solución práctica para salvar la reliquia ¿Dónde podría esconder el vaso que Jesús consagró en la Última Cena, ¿quién defendería esta santa Copa con su vida? la respuesta llegó a su mente como una centella. La mandará a su ciudad natal, Osca (Huesca). Seguro que sus padres sabrían qué hacer con ella. 

Poco después de esta sabia decisión, Lorenzo se presentaría al emperador rodeado de los más desheredados del imperio: los pobres, tullidos y enfermos. Cuando el emperador preguntó por los tesoros de la iglesia, la respuesta de Lorenzo lo hizo estallar en cólera. ¡Estos son nuestros tesoros! dijo con solemnidad, firmando con esta frase su sentencia de muerte. 

Lorenzo sería ajusticiado con máximo tormento. Al mártir le desgarraron la piel y seguidamente lo quemaron en la hoguera, motivo por cual a San Lorenzo se le suele representar iconográficamente al lado de una parrilla.

Así que en algún momento del año 258 dc, el Santo Cáliz habría llegado a Osca, a manos de un legionario convertido al cristianismo, al que la tradición oral cristiana da el nombre de Precelio.

La copa llegó a la villa de Loret, un pequeño asentamiento, hogar de los padres de San Lorenzo, ubicado a escasos kilómetros de Huesca (punto icónico del camino que por cierto visitaremos en la del Camino del Santo Grial). Es de suponer que los padres del santo, la pondrían a disposición de su iglesia parroquial.

Probablemente hablamos de una parroquia visigoda que estaría levantada sobre los cimientos del actual monasterio de San Pedro el Viejo. Una construcción sobre la que posteriormente se construiría una iglesia mozárabe, la única donde los cristianos podrían orar en tiempos de dominio musulmán.

Una vez el Rey Pedro I reconquistó Huesca (1096) donó la iglesia al monasterio francés de San Ponce de Tomeras. En el siglo XII se tiró abajo la parroquia mozárabe y en su lugar se edificó un monasterio benedictino que seguiría la estética imperante del momento, es decir, el románico. Sea como fuere, el Santo Grial estuvo guardado entre estos muros desde su llegada a Huesca sobre el año 258 DC hasta la invasión sarracena del siglo VIII.

Esta iglesia, como todos los primeros refugios que guardaron la sagrada reliquia, se dedicó a San Pedro. Al nombre de esta iglesia se le añadió siglos más tarde el apelativo de  “el viejo” porque cuando Osca fue re-conquistada por Pedro I, la mezquita mayor también fue consagrada al mismo santo y como ya existía una iglesia previa dedicada a Pedro y con el fin de evitar confusiones, a la primera le añadieron el adjetivo de “el viejo”.

Si después de conocer lo que dice la tradición oral cristiana, quieres saber que pruebas científicas avalan la autenticidad de esta reliquia viajera, te invitamos a leer este artículo: ¿Es el Santo Cáliz de Valencia el auténtico Santo Grial?

1.2 El críptico tímpano de la Epifanía de San Pedro El Viejo

El claustro es la joya de la corona de este impresionante conjunto arquitectónico. Para acceder al mismo, hay que traspasar la iglesia, que es de planta basilical y cuyo retablo mayor también guarda un lugar de honor a San Lorenzo y otro a San Vicente Mártir, ambos son patronos de Huesca.

A continuación del templo, verás una portada donde se encuentra una de las representaciones más crípticas y fascinantes del Camino del Santo Grial. Me refiero al tímpano de la Epifanía, también conocido como tímpano de la Adoración. No tengas prisa, date la vuelta y disfruta del espectáculo. 

Con bastante seguridad, este tímpano es obra del mismo maestro que cinceló el sarcófago de Doña Sancha, que hoy se puede visitar en Jaca. La historia de Doña Sancha me fascina y siempre que puedo hago mención a ella, como ejemplo de mujer medieval empoderada y contraria a aceptar un rol entre bordados y costuras. 

Recordemos que Doña Sancha era la hermana del Rey Sancho (segundo monarca de la dinastía de Aragón) quién jugó un papel importante en la construcción del nuevo reino, ofreciendo acertados consejos a su hermano. Ambos poseían mentes preclaras y en pocos años fueron capaces de transformar un remoto reino de montaña en un reino auspiciado por el papado, que alcanzó proyección internacional.

Más tarde, Doña Sancha seguiría escalando posiciones, convirtiéndose en abadesa de un monasterio de mujeres y otro de hombres y después se convertiría en la primera y única mujer-obispo que se conoce en la iglesia católica.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el Santo Grial? ¿Os acordáis que el Santo Cáliz estuvo escondido en el monasterio de San Juan de la Peña desde aproximadamente el año 1071 hasta el 1399? pues resulta que en un primer momento este monasterio acogía tanto a hombres como mujeres. Posteriormente, cuando se instaura la regla de San Benito, las comunidades se disgregaron, quedando los monjes en San Juan de la Peña y bajando las monjas al vecino monasterio de Santa Cruz de la Serós.

Hay algunos historiadores amantes del misterio, entre los que se encuentra el mediático Javier Sierra (premio planeta por El Fuego Invisible y libro imprescindible de leer antes de empezar esta ruta), que defienden que la cámara semi-oculta que se encuentra a media altura en el monasterio de Santa Cruz de la Serós, habría servido para oficiar ceremonias clandestinas con el Santo Grial como artefacto principal ¿Y  quién creéis que fue abadesa de este monasterio? Claro que sí, nuestra amiga Dña. Sancha. (Para más info te invito a leer este artículo: pincha aquí)

Pero volviendo al tímpano de la Epifanía de San Pedro el Viejo, veréis que el mismo está compuesto por dos niveles superpuestos.

En el nivel superior vemos representados dos ángeles arrodillados sosteniendo un crismón trinitario. ¿Y qué hay en el centro? Fíjate bien y descubrirás una pequeña estrella de siete puntas, que veremos después repetida en el registro inferior de forma duplicada. Siete, precisamente siete, que es uno de los más importantes números cabalísticos y también de la alquimia cristiana que tanto usaban los templarios.

Aunque no es este el caso, en muchas ocasiones la estrella de siete puntas se suele representar en su fórmula “vitrol” con una inscripción que dice: ”Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”, en español: ”busca en el interior de la Tierra y encontrarás, rectificando, la piedra secreta.” ¿Estará el escultor de este tímpano haciendo una referencia encriptada al Santo Grial? De pronto, mi mente una rápida conexión sináptica al recordar que el Santo Cáliz es mencionado en un acróstico encriptado del relicario de San Juan de la Peña como Calis Lapis Exilis o cáliz de piedra caído del cielo.

Aunque no se sabe a ciencia cierta, se cree que este acróstico se escribió en el siglo XI con motivo de la coronación del Rey Pedro I. ¿Por qué se escondería esta frase en un relicario?

Pero volviendo al misterioso tímpano de San Pedro el Viejo, veremos que el registro inferior representa la Epifanía. En concreto vemos a un lado la Sagrada Familia, al otro los Reyes Magos entregando un presente y en el medio un gran círculo (el sol) en cuyo interior hay dos estrellas de siete puntas. Algunos medievalistas defienden que esta iconografía estaría reflejando el cielo de la Judea del siglo I, la configuración astrológica que alertó a los magos de oriente a ponerse en marcha.

Hablamos de la famosa estrella de Belén que seguramente fuera un stellium formado por Júpiter y Saturno alineados en piscis, junto con otros planetas. En este tímpano estaríamos viendo, representado en piedra, la conjunción celeste o lo que es lo mismo, la unión del sol con Júpiter y Saturno. No está clara la fecha de dicho stellium ni del del nacimiento exacto de Jesús aunque la mayoría de astrólogos apuntas marzo del -4, marzo del -7 u  octubre del -6…(con bastante probabilidad Jesús no nació en el año 0).

En esta Adoración de los Reyes Magos, se ve como uno de ellos está entregando un objeto que parece una copa o un grial. De nuevo un torbellino de preguntas acuden a mi mente: ¿Estarían los primeros reyes de Aragón queriendo de alguna forma legitimar su dinastía haciendo ver al mundo que eran los propietarios del Santo Cáliz de nuestro Señor?, ¿se trata de un tímpano propagandístico?

Esta es la teoría que defiende el famoso escritor y Premio Planeta Javier Sierra, quien desarrolla esta teoría en su interesante libro “El fuego invisible”, donde los protagonistas buscan el santo grial en un thriller trepidante que vuelve a poner de actualidad al Santo Grial.

1.3 Los misteriosos asoleos de San Pedro El Viejo

Este monasterio no para de sorprendernos. Alex Martinez Notte y yo tuvimos el privilegio de vivir un momento cumbre, mágico y totalmente singular precisamente delante de este tímpano: un asoleo que nos llevó a una emoción que terminó en lágrimas.


¿Qué es un asoleo? pues bien los arquitectos medievales hacían un uso ritual de la luz. A su antojo y siguiendo enrevesados cálculos matemáticos conseguían que un rayo de luz incidiera sobre un punto del espacio sagrado en una fecha determinada del calendario litúrgico, todo ello con un propósito evangelizador.

¿Y qué ocurre en San Pedro el Viejo entre el adviento y la epifanía? pues que tiene lugar un fenómeno lumínico excepcional descubierto recientemente por Antonia Buisán, guía-conservadora del monasterio e investigadora del Santo Grial. En esta ventana de tiempo, una luz mágica sale por un óculo desde la pared opuesta al tímpano reflejando en el suelo la famosa estrella de Belén.

Durante estas fechas, hasta aquí llegan visitantes de todo el mundo (sobre todo los amantes del misterio) para interceptar esta luz mística y sanadora. Por supuesto que Alex y yo nos dejamos bañar por el reflejo de la estrella de Belén, un baño de luz sacra que nos inundó de paz y bienestar. Un regalo no buscado sino encontrado por casualidad o “diosidencia”, que hoy tenemos el gusto de compartir con vosotros ya que no existe demasiada información escrita sobre el mismo en red.

Si visitas Huesca en el solsticio del verano, sobre todo entre los días nueve, diez y once de agosto, tendrás la ocasión de presenciar otro curioso asoleo, esta vez dentro de la iglesia. En estas fechas sobre las 17h un rayo de luz roja intensa, incide sobre el rostro de San Lorenzo, justo, justo en los días cuando se celebran sus fiestas mayores.

La imagen de San Lorenzo que es patrono de Huesca está situada a la izquierda del retablo mayor. Al otro lado del retablo se encuentra el segundo patrono de la ciudad, nos referimos a San Vicente Martir, representado con la rueda de su martirio. 

Nos despierta una sonrisa descubrir que Huesca tiene patrón de verano y de invierno: San Lorenzo y San Vicente Martir, al que algunos historiadores consideran primos ya que fueron coetáneos en el tiempo  y ambos eran miembros de familias romanas consulares.

1.4 El Claustro de San Pedro El Viejo

En un nanosegundo el claustro de San Pedro el Viejo te traslada al siglo XII gracias a sus bellos capiteles historiados, obra del Maestro de San Juan de la Peña (también conocido como Maestro de Agüero) o alguno de sus alumnos. ¿No te parece curioso que dicho maestro fuera el encargado de diseñar el claustro de San Juan de la Peña donde también estuvo escondido el Santo Cáliz?

¿Cómo sabemos que los capiteles de San Pedro el Viejo corresponden al mismo artista que los del claustro de San Juan de la Peña? porque las figuras guardan enorme similitud: grandes ojos almendrados y un modelo particular en sus vestiduras que revelan que forman parte del mismo maestro o escuela.

El claustro está conformado por un rectángulo con un jardín central rodeado de arcos de medio punto sostenidos por dobles columnas pareadas.  En total hay 38 columnas pero tan solo 18 son originales, el resto son reproducciones del siglo XIX. La lectura de los capiteles debe hacerse desde la zona central y en sentido contrario a las agujas del reloj. La parte más sagrada de la narración se situaría en el área más próxima a la iglesia, mientras que la zona más profana que incluye imágenes de pecado, demonios y luchas desaforadas se representa en el lado opuesto (la pared del sur)

Varias capillas se abren en este claustro, destacando la de San Bartolomé, antigua sala capitular y Panteón de Reyes. Sí, este monasterio también es Panteón Real y aquí se encuentran enterrados dos de los primeros reyes de la casa Aragón: el mítico Alfonso I el Batallador y su hermano Ramiro II, del que os hablaré un poco más adelante.

San Juan de la Peña y San Pedro el Viejo son los dos únicos Panteones Reales de Aragón y ambos, fíjate, han custodiado a la sagrada reliquia. ¿Es una casualidad? dejamos esta pregunta en el aire 

2.-La catedral de Santa María de Huesca  

La catedral de Santa María de Huesca corona el punto más elevado de la ciudad, el cerro. Desde ahí rezaban los musulmanes a Alá cinco veces al día, pues en este mismo enclave se levantaba la mezquita mayor, hasta que el rey Pedro I de Aragón, conquistó la ciudad y sacralizó este espacio.

Resulta curioso que la capital de Huesca, una de las provincias más prolíficas en románico, no tenga una catedral de este estilo. Y es que la seo se erigió siglos más tarde, ya en tiempos de Jaime I el conquistador, levantándose en estilo gótico.

Su retablo mayor de alabastro es obra del genio Damián Forment, quien años antes había realizado el altar mayor de la Basílica del Pilar de Zaragoza. Después se vino a trabajar a la catedral de Huesca donde consiguió conciliar lo romano, lo italiano y lo flamenco creando esta obra maestra del siglo XVI. 

Un consejo extra: no te pierdas su Museo Diocesano, que está anexado a la propia catedral, y que alberga una interesante colección de arte sacro proveniente de distintas iglesias y museos de toda la provincia de Huesca.

3.-Museo de Huesca

El Museo de Huesca es otro punto icónico de la visita a Huesca. Resulta interesante no sólo porque alberga piezas de gran interés sino porque ocupa el antiguo palacio de los Reyes de Aragón y la estancia de la famosa campana.

Hay una campana en Huesca que no ha dejado de sonar desde el siglo XII, o al menos su leyenda. Para entenderla hay que hacer un pequeño repaso al linaje de los primeros reyes de Aragón. ¿Me acompañas por su árbol genealógico?

Si os acordáis, Aragón pasa de condado a reino con Ramiro I en el siglo XI. Su heredero: el rey Sancho Ramírez, en un inteligente movimiento político viaja a Roma para legitimar su dinastía. Hay que recordar que Ramiro I había sido un hijo natural (que no bastardo pues fue muy querido por su padre y toda la corte).

Sin embargo Sancho Ramírez quería evitar que nadie, en un futuro cercano o lejano, dudara de la legitimidad de la nueva casa de Aragón. Así que decidió ponerse bajo la protección y vasallaje de Roma, consiguiendo de esta forma legalidad y reconocimiento de sus pares. En un corto lapso de tiempo, un pequeño reino de montaña se colocaría en el centro del mapa europeo.

Sancho Ramírez, segundo rey de Aragón, tuvo tres hijos: Pedro I, Alfonso I y Ramiro II. Al primero lo preparó para reinar, al segundo para guerrear y al tercero para rezar. Pero como dice el refrán “el hombre propone y Dios dispone”. Nunca imaginó el rey Sancho que la vida daría giros tan inesperados haciendo que sus tres hijos se convirtieran en reyes.

El rey Pedro I, responsable de la conquista de Huesca, murió de forma misteriosa sucediéndole en el trono el bravo Alfonso I, por todos conocido como el Batallador que fue el encargado de conquistar Zaragoza y de recuperar grandes extensiones de territorio a la cristiandad.

Alfonso El batallador no tuvo descendencia. Aunque estuvo casado con la reina Urraca de León jamás llegó a procrear. Las malas lenguas dicen que prefería la compañía de sus soldados, mientras que otros arguyen la mala relación que los cónyuges mantuvieron desde el primer momento y que los llevó a solicitar la nulidad del matrimonio, otros hablan de una herida en los testículos que le impedía mantener relaciones sexuales. Lo cierto es que este intento fallido de unir las dos Españas fracasaría y el proyecto de una España unida no prosperaría hasta la unión de los Reyes Católicos.

Pero si seguimos por la línea del tiempo veremos la tormenta que se desató al abrirse el testamento de Alfonso I. El monarca sin hijos había dejado todos sus bienes a las órdenes religiosas, algo que asustó y enfureció de igual forma a nobles y familiares, que no acataron dicho legado. ¿Qué solución podría implementar para que la Casa de Aragón siguiera reinando sin perder su herencia? claro, acudir al místico Ramiro II que se encontraba orando en el monasterio francés de Saint Pons de Thomières y convertirlo en Rey.

Así que, de un día para otro, el célibe Ramiro II tuvo que aparcar salmos y códices y volver a su tierra para gobernar un reino. Su inexperiencia e ineptitud sobre el caballo, manejando la espada y tratando de asuntos mundanos provocó la hilaridad y la burla de los poderosos del momento.

Siguiendo el consejo de su mentor, el Abad de Saint Pons, Ramiro II no ofreció su otra  mejilla sino que más bien aplicó el aforismo del Antiguo Testamento “de ojo por ojo, diente por diente”.  ¿Y qué hizo el nuevo rey-monje? pues llamó de uno en uno a los nobles díscolos y en una de las salas de lo que hoy es Museo de Huesca (la sala de la campana), fue decapitándolos sin ningún resquicio de piedad cristiana.

Dispuestas las cabezas de los nobles en círculo, colocó una soga en el centro a modo de badajo, invitando al resto de nobles díscolos a presenciar el dantesco cuadro. La campana de Huesca resonó por todo el Reino de Aragón y nunca más se dudó de la autoridad del rey-monje.

El rey cumplió además con sus obligaciones conyugales y a los nueve meses (vaya, vaya, qué puntería) nació Petronila, la primera reina de Aragón. Como en Aragón estaba vigente la ley sálica, las mujeres no podían gobernar aunque sí transmitir la potestad regia. A Petronila la prometieron con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. De esta unión surgiría la Corona de Aragón.

Una vez cumplida su misión procreadora, Ramiro II se retiró al monasterio de San Pedro el Viejo en Huesca, conservando el título de rey pero sin ejercer como tal.  En este monasterio permaneció hasta su muerte y aquí fue enterrado.

Pero volviendo al Museo de Huesca, te recomendamos que te deleites con su estructura románica y que visites sus tres salas principales: la Sala de la Campana, la de Doña Petronila y el Salón del Trono.

4.-Ultramarinos la Confianza

Parece un colmado del lejano oeste, un escenario de película pero lo mejor de todo, es que no lo es. Nada es ficticio ni apostado en La Confianza, uno de los ultramarinos más antiguos de Europa (por no decir el más antiguo), que ha sabido mantener la nostalgia de un tiempo cuando las tiendas combinaban el buen comercio con el arte.

Los ultramarinos, como su nombre indica, ofrecían al cliente exóticos productos traídos de las lejanas américas maridados con productos locales, de la tierra, presentados con gracia y solera y servidos a granel por serviciales dependientes. Todavía hoy, La Confianza presenta los productos a granel en una moda que parecía en desuso y que hoy vuelve a resurgir con fuerza.

El ultramarinos te conquista multi sensorialmente con sus suelos de baldosas, sus posters vintage, sus estanterías con botes estéticamente alineados y sus olores a limpio mezclado con aromas  a café, a longaniza de Graus, a canela, a clavo, a bacalao y salazones….

Tanta personalidad destila este comercio que se le puede considerar no sólo como un ultramarinos sino como un atractivo turístico de la ciudad de Huesca.

Por supuesto que nosotros compramos la famosa longaniza de Graus para comerla en el camino.

5.-Basílica de San Lorenzo 

Como no puede ser de otra manera, Huesca tiene una basílica dedicada a su querido patrono. Este bello templo de estilo barroco se levantó sobre los cimientos de lo que se cree fue una casa propiedad de los padres de San Lorenzo, que después se convirtió en iglesia románica y luego se adaptaría al gótico, en lo que habría sido la morería, en la zona extramuros. La actual iglesia es barroca y se levantó entre los años 1608 y 1703

¿Aceptas el reto de contar cuantas parrillas hay en el templo? lleva bien las cuentas porque son bastantes y las verás por todas partes, en el suelo, en el techo, en las pilas de agua bendita de la entrada…

En la sacristía se guarda el busto de San Lorenzo que cada mañana del 10 de agosto sale a la calle a bailar con los famosos danzantes ataviados con espada, cintas y palos. Del mismo modo, el 15 de agosto (último día de las fiestas), los oscenses colocan sobre esta fachada una gran parrilla que decoran con flores y frutos mientras desfilan con sus trajes regionales.

A la izquierda del altar, hay una bella capilla dedicada a San Lorenzo, donde por supuesto paramos  a rezar y pedirle protección en nuestro peregrinaje.

6.-Información Práctica para el Peregrino en Huesca

  • Monasterio de San Pedro el Viejo

Horarios: Martes a Sábado de 10:00 – 13:30h y de 16:30 – 18:00h. Domingo de 11:00 – 12:15h y de 13:00 – 13:30h. Cerrado: Domingo tardes y lunes todo el día

Precios: Individual: 2,50€. Niños: 1,50€. Grupo (+20 personas): 1,50€/persona

  • Catedral de Santa María

Horario: De lunes a sábado, de 9,00 a 13,30 y de 16,30 a 18,30 horas, siempre que no haya celebraciones en el altar mayor.

Domingo y festivos abierta al culto de 9 a 13 y 16,30 a 18,30h.

Precio: Conjunto con visita al museo diocesano y a la torre.

General: 6€. Reducida 4€ (mayores 65 años, carné joven, carné estudiante hasta 24 años, carné familia numerosa, diversidad funcional/discapacidad, desempleados); Entrada de grupo 3€/pax (mínimo 15 personas, necesaria reserva previa). Entrada gratuita para sacerdotes y monjas.

Visitas guiadas para grupos de 20 o más personas. (Concertar en el museo diocesano). 

Teléfono: 974 231 099

Email: museo.catedral@diocesisdehuesca.org 

Web: https://sites.google.com/view/museodiocesanodehuesca

  • Museo de Huesca

Horarios: De martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas. Domingos y festivos de 10:00 a 14:00 horas. Los lunes festivos el museo permanecerá abierto de 10:00 a 14:00 horas

Cerrado:  Todos los lunes no festivos, 1 y 6 de enero, 24, 25 y 31 de diciembre

Precios: Entrada gratuita. Para visitar el museo en grupo es necesario solicitarlo con antelación museohu@aragon.es

https://museodehuesca.es/horario/

  • Albergue de Peregrinos de Huesca

Exclusivo para peregrinos. Donativo: 10€

Dirección:  C. Valentín Gardeta, 34

Hospitalero: Andrés

Teléfono:  +34 629 947 956/ +34 659 610 623

  • Ultramarino La Confianza

Pl. Luis López Allué, 8, 22001 Huesca

7.-Agradecimientos

Este artículo y el vídeo de Huesca han sido posibles gracias a la colaboración del Museo de Huesca, Antonia Buisán (guía de San Pedro el Viejo), Turismo Hoya de Huesca y Huesca Turismo que amablemente nos cedieron imágenes de la ciudad.

Puedes apadrinar kilómetros de nuestro proyecto, descubre como hacerlo aquí: Proyecto EL CAMINO DEL SANTO GRIAL

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.