Alerta por un proyecto minero en Córdoba

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En la provincia de Córdoba se autorizó a la empresa canadiense Teck Cominco la exploración de una gran zona de las altas cumbres en búsqueda de yacimientos de uranio. El proyecto implica un gran riesgo a nivel ecólogico, así como también económico para la provincia.

La zona en cuestión mide aproximadamente 500 hectáreas y se encuentra en el nacimiento de la mayoría de las cuencas de agua del valle de Traslasierra y a pocos kilómetros de la Quebrada de los Condoritos, la cual es un área protegida.

De concretarse este proyecto se demolerían montañas enteras con explosivos, el agua se vería contaminada con los productos utilizados para la extracción de uranio, y se crearía un enorme cañón por donde correría agua en época estival generando posibles aludes sobre pueblos de Córdoba. Además habría consecuencias en cuanto a la economía de la provincia, ya que las zonas afectadas son mayormente turísticas, y aún no se sabe que clase de efectos puede causar en la salud de la población.

La Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM) acusó al Secretario de Minería de la provincia, Néstor Scalerandi, «por poner en peligro la actividad turística de la provincia con proyectos mineros descabellados». Este funcionario afirmó que se estaba estudiando la creación de una empresa minera estatal para explotar el uranio. Scalerandi sostuvo que esta iniciativa enfrenta sin embargo «algunas dificultades» porque las zonas explotables «se encuentran en la cabecera de los principales ríos de la provincia» y en reservas hídricas. FUNAM calificó de «inadmisible» la intención del gobierno de Córdoba que pretende instalar una mina de uranio estatal en áreas naturales protegidas y cabeceras de río.

Por otro lado, en el mes de Mayo de este año, Asambleas de Vecinos Autoconvocados nucleada en los movimientos ¡Ongamira Despierta! y Traslasierra Despierta! apoyaron al proyecto de ley que prohibe la minería metalífera a cielo abierto con procesado químico, incluída la del uranio.

El día 13 de mayo, por mandato expreso de ¡ONGAMIRA DESPIERTA!, un grupo de representantes participó de la sesión de la Comisión de Industia y Minería de la Legislatura de la Provincia de Córdoba. Realizaron una breve exposición de la situación de la minería metalífera en el país y sus efectos contaminantes.

La Secretaría de Minería ya había sido fuertemente criticada por pobladores de Ongamira y otras localidades «por favorecer la localización de minas metalíferas en zonas turísticas». El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM le recordó al funcionario que: «en lugar de impulsar nuevas minas de uranio lo que debe hacer es presionar a la Comisión Nacional de Energía Atómica para que trate en forma adecuada las 4 millones de toneladas de residuos con uranio almacenados en la mina de uranio de Los Gigantes, aguas arriba del río San Antonio y de la ciudad de Villa Carlos Paz, y las 57.600 toneladas de residuos radiactivos de baja actividad depositados en la empresa Dioxitek S.A., en un barrio densamente poblado de la ciudad de Córdoba».

El Dr. Raúl Montenegro sostuvo que la gente del valle de Traslasierra y del valle de Punilla «le van a mostrar a este funcionario de la provincia que las minas de uranio, oro y otros metales no son bienvenidas en Córdoba porque dañan en forma irreparable las cuencas hídricas y la imagen turística de las sierras». FUNAM convocó a los pobladores, comerciantes y productores de las posibles áreas afectadas «para que juntos defendamos nuestras cuencas hídricas de funcionarios trasnochados».

En 1992 la CNEA pretendió avanzar en sus tareas de prospección de uranio en Traslasierra, a lo cual los pobladores de todas las localidades, desde Villa Dolores en el sur hasta Villa Cura Brochero en el norte del valle se negaron. Este rechazo fue institucionalizado mediante la aprobación de ordenanzas municipales que declararon a sus como zona no nuclear en base a un proyecto que elaboró FUNAM. En la década de 1980 la mina de uranio de Los Gigantes hizo peligrar el turismo en Carlos Paz porque la empresa contratista de CNEA, Sánchez Granel Ingeniería Sociedad Anónima, descargaba clandestinamente sustancias ácidas de color verde y sustancias alcalinas de color blanco que teñían las aguas del río San Antonio.

Los lugares donde se encontrarían estas minas fueron publicados luego de realizar exploración. Entre ellos se menciona a Copina, y también los sectores de La Negra y el Engaño en las Sierras Grandes». También abarca el 80 % de la Reserva Hídrica Provincial Pampa de Achala, que es uno de los acuíferos más importantes de la provincia de Córdoba.

Escrito por Noelia Schiavone