Participé de una hermosa experiencia de avistaje de aves en Villa María, Córdoba, gracias a la invitación de mi amigo Walter De Boever.

El nuevo vídeo muestra lo bien que la pasamos ese fin de semana explorando los alrededores junto a él y otros observadores de aves, conociendo todo lo que ofrece ese destino.

Avistaje de aves en Argentina: un paraíso para los aficionados

Por su diversidad de climas y regiones, Argentina es un verdadero paraíso para el avistaje de aves y el turismo que esta actividad trae aparejado.

Argentina se encuentra entre los diez primeros puestos de destinos para avistar aves a nivel mundial, según la plataforma eBird.

Por su parte, según el censo de Aves Argentinas, se sabe que el país alberga más de 1000 especies, de las cuáles 27 son endémicas. Por lo cuál quiénes quieran tacharlas de su lista deben venir a verlas a este territorio.

Una salida de un día entero es garantía de ver la increíble variedad de aves a la que cada hábitat da hogar.

En la jornada que pasamos junto a Walter Chetoba incluso tuvimos la dicha de observar algunas figuritas difíciles, como el Crespín, y obtener estas fotografías para el recuerdo.

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Es bueno resaltar que para vivir el avistaje de aves no es necesario tener experiencia previa. Yo vendría siendo el mejor ejemplo de ello. Basta tener curiosidad y querer disfrutar de espacios naturales. Luego sólo te vistes con ropa cómoda y, con binoculares en mano, sales guiado por un experto a explorar y pasártela genial.

Avistaje de aves en Villa María, Córdoba

Salimos con Walter, experto en avistaje de aves en Córdoba y amigo de la casa, por un camino entrañable. Nos encontramos con vestigios de lo que fue el campo argentino: mezcla de estancias, pulperías, y salones de baile.

Las salidas nocturnas como la que hicimos son recomendadas porque permiten ver a las aves que viven por la noche y que durante el día no están activas porque ése es su tiempo de descanso.

Para practicar el avistaje de aves apenas si se requiere aprender a contemplar y transitar los lugares con mucho respeto. Con esos pocos requisitos, la naturaleza te deparará muchas sorpresas. No podrás creer cómo tantas y tan bonitas aves andaban a tu alrededor sin que te percataras.

Fue así que nos sorprendió un Urutaú, llamado vulgarmente pájaro palo. Esta particular criatura debe su nombre a su capacidad de camuflarse con la rama de un árbol quebrada. Tiene un canto único que se asemeja a un a persona llorando. De hecho es por él es que surgió la leyenda de la llorona.

No salíamos de nuestro asombro tras ver al urutaú cuando, en un tronco cercano, pudimos ver a un Allicucú. Poco despúes, más allá, con su característico rostro blanco vimos a la Lechuza de Campanario, otro habitué del lugar. Sin dudas, ¡he tenido la suerte de principiante!

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El avistaje de aves como terapia

Contemplar pájaros se convirtió en un antídoto contra la hiperconectividad. Podría decirse lo mismo de toda aventura en la naturaleza, como hacer trekking por entre medio de parajes sin cobertura de celular o campings en lo más profundo de un campo.

Estoy seguro que coincidirás conmigo en este punto. Pues en tiempos de redes sociales, series y consumo on demand, cada vez son más los que encuentran en el avistaje de aves un refugio perfecto para escapar a la sobre información y el uso excesivo de pantallas.

La nueva generación de nativos sustentables parece entender que hay pocas cosas más disruptivas que perderse en la naturaleza en busca de un pájaro.

Lo curioso es que las mismas redes sociales refuerzan la tendencia: gracias a Instagram son millones de naturalistas amateurs que comparten la biodiversidad en su feed.

Lo mejor de todo es que no hace falta hacer el viaje más exótico para encontrarse con las aves más interesantes. La mayoría de las veces basta con mirar por la ventana o asomarse al balcón.

Especialmente en estos tiempos de cuarentena, cuanto sumamos todavía más tiempo de pantalla, es cuando más necesitamos volver a conectarnos con la naturaleza.

Es por eso que, cuando todo pase, te recomiendo volver a la fuente, pensar en una experiencia de avistaje de aves. Espero éste vídeo los inspire hoy y los motive en el futuro. ¡A observar y cuidar más todo lo que nos rodea!

Publicado por Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.

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2 comentarios

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  1. Así es Don Notte, no es difícil ver aves, es adictivo y si salimos con amigos o nuevos amigos que nos lleven a recorrer ésos caminos y lagunas desconocidas de la provincia de Córdoba para ver Aves, la experiencia no fallará como excelente aunque haga frío, calor o una plaga de mosquitos. Siempre quedan historias qué contar, nuevas especies de aves descubiertas y muchas fotos para dar testimonio de las obsevaciones.
    Estás invitado siempre a volver y por supuesto acá acompañaremos a todo amigo tuyo o lector que quiera salir a observar aves en la provincia de Córdoba. Ademas de campos y lagunas del centro del país estamos cerca del futuro Parque Nacional de Ansenuza, es decir, la Laguna de Mar Chiquita