Si bien muchos comparan a la Cachaça con el ron, lo cierto es que el proceso de fabricación es completamente diferente. Ambas utilizan como material prima la azúcar, pero la Cachaça se elabora después de extraer la glucosa de la caña de azúcar. Esta sustancia se fermenta y destila, mientras que para el ron se utiliza además levadura y se extrae la azúcar directamente de la melaza.

Se cree que las primeras versiones de Cachaça se realizaron en la década de 1540 por un grupo de colonos portugueses. Aunque estos no comercializaban directamente el producto, lo obtenían como consecuencia de la fabricación del azúcar, realizada en grandes calderas. El caldo de la caña se depuraba a fuego lento, dando como resultado una espuma, la primera manifestación de la Cachaça, que en ese entonces se daba como alimento a los animales. (imagen: Katia Bressane)

En Brasil nació también un mito alrededor de esta bebida, que cuenta que un día Dios se encontraba caminando y tenía mucha sed. Para calmarla bebió el jugo de la caña, y lo encontró tan delicioso que lo bendijo, dando como resultado el azúcar.

El Diablo llegó al mismo lugar y cuando tomó la caña en sus manos calientes estas le dieron calor, quemando la garganta del Diablo mientras bebía el jugo. Allí él la maldijo, y así nació la Cachaça, bebida tan ardiente como el infierno.

En la actualidad, sólo un 1% de la producción es enviada al extranjero, eso convierte a Brasil en uno de los pocos destinos donde puede comprarse esta bebida.

La imagen que ilustra la portada de este articulo pertenece a Rhandy Pierre.

Publicado por Marilyn Botheatoz

Escritora por las mañanas y estudiante de arquitectura por las noches. Viajar, descubrir y mostrárselo al mundo dejaron de ser sueños para convertirse en partes de mi vida.

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