Si bien quienes pertenecen al mundillo del café gourmet, seguramente habrán escuchado ya hablar de él, quizá no sepan que este café exquisito, que se siembra desde los 600 a los 2000 metros de altura, sólo hace 30 años que se produce en Panamá.

Originalmente, el Geisha proviene de un pueblo homónimo, ubicado al sur de Etiopía. Y su altísimo valor, no sólo económico sino también en cuanto a su calidad reconocida, se lo aportan los cafetales latinoamericanos. Actualmente, de hecho, también se produce en México.

Las razones que explican que el Geisha ocupa la cima de los cafés del mundo, resultan de la combinación entre sus componentes frutales (se recomienda, especialmente, el Geisha verde) y la altura de su cultivo ya que, cuanto más alto se lo planta, mejor es el fruto de este árbol.

En Panamá, el Geisha se produce en la comunidad de El Boquete, provincia de Chiriquí. Y sus frutos son tratados con la sabiduría de los Ngobe – Buglé, una tribu indígena local. Desde allí, el café se exporta a más de 27 países de todo el mundo.

El Geisha conoció la fama internacional en 2004, cuando sus productores ganaron, por primera vez, el certamen de baristas conocido como BOP o Best Of Panama, que se realiza anualmente. No fue tan simple, puesto que, en las primeras cataduras, los jueces señalaban que al Geisha le faltaba cuerpo, y que tenía demasiado sabor a fruta.

Actualmente, es un café de lujo. Si bien se ha sostenido en su primer lugar dentro de los mejores cafés del mundo, dado su alto precio, no resulta un producto masivo. Son pocas las ocasiones en que se puede pedir un Geisha panameño. Cuando le toque a usted, no lo desaproveche.

By Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.