Si bien cada vez son más las ciudades turísticas de todo el mundo que admiten más de una empresa de taxis en sus ciudades principales, todavía es frecuente que el turista desprevenido se desoriente ante el panorama de que, en su ciudad destino elegida, hay más de una clase de taxis.

El caso de Singapur es pionero, puesto que se trata de uno de los primeros destinos del mundo en incorporar varias empresas de taxis en sus calles. La razón estriba en que, desde siempre, el taxi en este país ha sido un transporte relativamente barato y, admitiendo varias compañías prestadoras del servicio, se incentiva la competencia.

Ahora bien. En Singapur capital, el viajero encontrará, estratégicamente ubicados, los carteles que informan el precio del viaje según cada compañía, destacando que, además de las 3 empresas que ofrecen servicio regular, existen los limotaxis, o limousin taxis.

Se trata de coches de mayor nivel que el resto, por ejemplo, un Chryslers 300c. Su bajada de bandera es más cara, y el precio del kilómetro también, pero eso está perfectamente informado en los carteles de vía pública.

Además, algunas unidades de los taxis premium son, decididamente, para grupos de viajeros. Por eso ofrecen minivans, como la Honda Odyssey, que se promociona en el aeropuerto internacional, Changi. Dado que también su precio es más elevado, es conveniente tener en cuenta la hora a la que se pretende viajar, porque quizá convenga utilizar el bus.

Es que otro de los detalles que se debe apreciar, es que en las horas punta, se forman largas filas esperando un taxi. Y, para colmo, se adiciona, al precio del viaje, un porcentaje por ser el horario de más demanda.

Otro dato importante es el de las paradas. Fuera del centro de la capital federal de Singapur, es posible parar un taxi en cualquier parte. Pero dentro de aquél, sólo es posible abordar un auto de viaje en las paradas ubicadas, habitualmente, en el frente de un hotel, restaurantes, o edificios de buen nivel.

Es importante destacar que los taxis se distinguen por sus colores. Así, los hay blancos, azules y amarillos, entre otros. Todos ellos llevan un cartel en la ventanilla, donde informan cuánto cuesta la bajada de bandera. Eso, más la información de los carteles, garantiza transparencia en el servicio.

Las más diversas fuentes aseguran que, en Singapur, es poco frecuente que un conductor de taxi intente estafar al pasajero. No obstante, si ello llegara a ocurrir, se aconseja tomar los datos del vehículo, e informarlo a la compañía. De no recibir respuesta adecuada, habrá que realizar la denuncia correspondiente, ya que se imponen severas multas ante estos episodios.

 

Publicado por Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.

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