Descubriendo Praga, capital de República Checa

Teleaire Televisión llega hoy a Praga, la capital de la República Checa y una de las ciudades más encantadoras de Europa del Este. Ubicada a orillas del Río Moldava, Praga conserva la belleza arquitectónica y el espíritu de los siglos pasados, celosamente custodiado desde el horizonte por la silueta imponente de su Castillo.

De hecho, el casco histórico de la ciudad ha sido declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad. Y cuando uno camina por él, es evidente por qué: es que todo en Praga, desde el trazado de los rieles de sus tranvías, pasando por cada una de sus calles de adoquines, las fachadas de sus edificios de distintos estilos, los puentes sobre el Moldava, sus estatuas, el río mismo, cada una de sus torres, es parte de una postal viviente que remite al esplendoroso siglo XIV y su promotor, el Rey Carlos IV; una historia y una cultura que merece la pena ser conservada para que las próximas generaciones puedan conocer y perdurar en el tiempo.

Precisamente, fue Carlos IV quien hizo construir sobre el río Moldava el puente que lleva su nombre y que hoy es transitado a diario por miles de personas que llegan desde todo el mundo a conocer Praga. Desde él, la vista del Castillo es impresionante; y lo es mucho más cuando anochece y las luces comienzan a iluminarlo. Una imagen para no perderse.

Hace poco me han preguntado “qué me gustó de Praga”. Debo decir que la respuesta no es corta, porque es mucho (por no decir todo) lo que me gustó de esta ciudad. Sin duda, lo primero que debe saber toda aquella persona que esté planificando visitar la capital de la República Checa, es que el mejor modo de conocerla es a pié. Así que nada mejor que un calzado y una vestimenta cómoda para iniciar el recorrido.

panoramica de la ciudad de praga

Durante nuestra estadía en Praga, estuvimos alojados en el Hotel Yasmin que, por cierto, es sumamente confortable, con un alto nivel de eficiencia en los servicios (que incluyen, entre otros, acceso para minusválidos, aire acondicionado, estacionamiento cubierto, un “Business center”, cambio de moneda, desayuno buffet, lavandería, restaurante, Spa y Wi-Fi en todos los ambientes) y con una estética vanguardista en cuanto al diseño que lo hacen muy recomendable. Está ubicado a 25 kilómetros del aeropuerto Internacional, en plano centro histórico de la ciudad (a metros de la Plaza Wenceslao) y muy cerca de la estación de trenes “Hlavní Nádrazí” y del metro. Justamente, en la Estación Muzeum dio comenzó nuestro recorrido en búsqueda de la Línea 22 de tranvía, que nos dejaría en la puerta del Castillo de Praga. (Cabe destacar que el transporte público funciona de maravillas en la ciudad.)

 

Al Castillo de Praga ingresamos por la puerta principal, desde la Plaza de Hradcany. Una vez dentro, no se deben dejar de conocer los tres patios del mismo, la Catedral de San Vito, la Plaza de San Jorge, la basílica románica del mismo nombre, y la Calle Dorada, en la que hay 16 casitas que datan del siglo XVI y en donde se exhiben objetos de época y se venden souvenires tradicionales; luego, se puede bajar caminando hacia el barrio de Mala Strana, entre los jardines aledaños al castillo.

las calles de praga

Y luego de recorrer algunas callecitas típicas de éste barrio, atravesamos la pequeña Isla de Kampa para llegar al Puente de Carlos con sus estatuas de piedra, entre las que se destaca aquella que honra la memoria del Protector de la República Checa, San Juan de Nepomuceno, “el confesor de la reina de Bohemia” (quien, según cuenta la leyenda, fue torturado y arrojado al Moldava por negarse a romper el voto secreto de confesión); y, más allá, llegamos a la Ciudad Vieja, con su Antiguo Ayuntamiento y el famoso Reloj astronómico, la casa natal del escritor Franz Kafka, la Avenida de París, el Barrio Judío y su antiguo cementerio, las sinagogas, y una interminable lista de fachadas y lugares merecedoras de la inmortalidad de las fotografías. Porque en Praga, todo es “fotografiable”.

Ahora bien: en los últimos cuatro párrafos del presente artículo he tratado de contarles “qué fue lo que me gustó de Praga” y, aunque he mencionado bastante, creo que aún podría decirles más. Podría recomendarles, por ejemplo, que no dejen de probar los perros calientes que se venden al paso en las esquinas de la ciudad, y comentarles sobre la amabilidad de los praguenses que, tan sólo al ver a un turista mirando un mapa de ubicación, se acercan para ofrecer su ayuda, de la buena predisposición de los comerciantes de Praga para entender otros idiomas distintos al suyo, en fin, podría indicar muchas cosas más que me gustaron de Praga; pero prefiero que ese sea el tema de un nuevo relato de viaje de Teleaire Televisión. Por lo pronto, espero haberlos inspirado a visitar esta ciudad europea que fascina a propios y extraños.

Agradecimientos:
– A Patricia Cmol, la directora de la representación Argentina Uruguaya de la Oficina de Turismo de la República Checa «Czech Tourism» por toda la constante colaboración para la producción y el armado del presente video reportaje www.czechtourism.com

A nuestra guía Jitka Jirátová, y a Lucie Dudácková de la Agencia de Turismo PragaInfo.net que hicieron posible todo este recorrido y gentilmente nos acompañaron durante la producción del mismo y a quiénes recomendamos para programar este viaje sin lugar a dudas por su profesionalismo y respeto. http://pragainfo.net/es

– A todo el personal del Hotel Yazmín en Praga, República Checa por todas las atenciones recibidas en este hermoso hotel boutique super confortable y moderno. http://www.hotel-yasmin.cz/

Texto y Fotografías: Maricel Bat
Relato y Video: Alejandro Martínez Notte
Producción: Teleaire Televisión