bicicleta_nuevayork

La única condición es contar con un saldo de 101 dólares en la tarjeta de crédito: este será utilizado como garantía de daños o en caso de que la bicicleta desaparezca.

Aquellos usuarios que utilicen la bicicleta menos de una semana acceden a un código que se utiliza para activar su uso. Los usuarios anuales reciben una tarjeta que se coloca en la ranura de la bicicleta. Es aconsejable llevar un casco propio, ya que el servicio no lo incluye.

bicicleta_nuevayork

¿Cómo funciona el servicio?

Los alquileres diarios tiene un valor aproximado de 11 dólares, mientras que los semanales alcanzan los 28 dólares. Una de las desventajas es que las bicicletas no pueden ser utilizadas todo el día: funcionan en lapsos de 30 minutos. Aunque es cierto que no han sido concebidas para un alquiler clásico sino para hacer recorridos de punto a punto y alquilar una nueva en el siguiente desplazamiento. La ventaja de esto es que no hay que preocuparse de estacionar la bicicleta ni dudar sobre si se deja en un lugar seguro: en los puntos de estacionamiento se deja una vez llegado a destino y se recupera (esa o la misma) en el momento de seguir el recorrido.

bicicleta_nuevayork

El criticado gobierno del Alcalde Bloomberg instaló sendas especiales para bicicletas, que abarcan más de 700 millas en la ciudad, un hecho que alegra mucho a los neoyorkinos.

Para acceder a este servicio el usuario debe ser mayor de 16 años. Aquellos con dispositivo Android pueden descargar una aplicación no-oficial, que cuenta con mapas y puntos de estacionamiento donde rentar las bicicletas.

Marcando el número 311 el turista puede recibir asesoramiento personalizado en español sobre el servicio.
A la hora de disfrutar el paseo se recomienda el uso de camera mount, una herramienta muy útil para filmar el recorrido en bicicleta por las hermosas calles de Nueva York.

By Gabriel Marocchi

Mi pasión por los viajes y las películas se remonta a mi niñez. De pequeño vivía entre dos mundos: el de mis familiares de Argentina, con los que viajaba por sudamérica y veía actuar como extras en películas; y el de mis familiares de Estados Unidos, que filmaban en "Super8" todo lo nos compartían de ese extraño país. Actualmente resido en Nueva York y mientras recorro estas calles que mis abuelos supieron hacerme conocer con sus imágenes, yo recopilo material para seguir compartiendo con todos Ustedes.