El museo del Hermitage nació gracias a la colección privada de los antiguos zares de Rusia, que vivieron en este palacio desde el siglo XVII y hasta su caída, en 1917. Ese año fue declarado museo público. Lo que hoy es el edificio más importante del recinto fue la residencia de invierno de los emperadores. Actualmente, la pinacoteca reúne varios edificios aledaños que ocupaba la aristocracia de la época.

La emperatriz Catalina La Grande comenzó comprando una colección de 225 obras. Hoy es un museo inmenso en el que solo el 25% de la colección total está expuesto. La palabra que más se ajusta al lugar es «abrumador»: la impresionante cantidad de obras comparten espacio con las molduras, dorados, tapices… de las salas nobles del edificio. La señalización no es buena, por eso recomendable servirse de la aplicación que ayuda a localizar lo que se quiere ver, además de contar con una explicación sobre algunos detalles.

La app se llama The State Hermitage y permite seleccionar qué tipo de obras se quiere ver.  También facilita información sobre precios,tipo de entrada y la manera de adquirir los pases.

Las opciones Colección, Catálogo y Visita Virtual sirven tanto para el visitante como para aquél que se encuentra en su casa y quiere realizar un recorrido virtual por el museo. Allí pueden verse más de 100 imágenes de obras acompañadas de información acerca del artista y su creación. La visita virtual propone recorridos de los salones con vistas en 360º: una opción para aquellos que no pueden visitar el museo en persona.

Publicado por Marilyn Botheatoz

Escritora por las mañanas y estudiante de arquitectura por las noches. Viajar, descubrir y mostrárselo al mundo dejaron de ser sueños para convertirse en partes de mi vida.

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