Salto_Del_Angel

El Salto del Ángel es el más alto del planeta

Esta imponente caída de agua se encuentra en el Parque Nacional Canaima de Venezuela, y es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1994. Además de ser el salto de agua más alto del mundo, con una altura de 969 metros, se trata de un escenario que ha inspirado a muchas películas, entre ellas Up y Avatar.

 

El Salto del Ángel es una de las atracciones turísticas más importantes de Venezuela y también uno de los lugares de más difícil acceso. Dado que no tiene conexión por carretera, la única manera de llegar allí es en avión o helicóptero.

Las ciudades desde las que se realizan vuelos regulares al Parque Nacional Canaima son Caracas y Ciudad Bolívar. Algunos turistas más aventureros se animan a llegar de una manera menos convencional: cruzando la selva amazónica por vía acuática hasta llegar a la base del salto.

Salto_Del_Angel

Algunos venezolanos que llegaron a Hollywood hicieron promoción del Salto en algunas superproducciones. Luis Pagés es un claro ejemplo: es uno de los técnicos en efectos especiales que trabajó junto a James Cameron en la realización de Avatar.

Durante la etapa de pre-producción el equipo desarrolló bocetos e imágenes de lugares reales que sirvieron de inspiración a la hora de diseñar digitalmente el mundo de Pandora. En este proceso Luis Pagés utilizó como referencia el Salto del Ángel y sus alrededores. La naturaleza apenas intervenida por el hombre otorga al lugar un encanto único.

Otra producción de Hollywood que utilizó el salto como referencia fue Up, la película de Pixar ganadora de un Oscar. En la película, la mujer de Carl sueña desde niña con conocer las Cataratas del Paraíso. Cuando esta muere y el estado intenta enviar a Carl a un geriátrico, el anciano coloca globos de helio en la parte superior de su casa y se dirige a Venezuela con la intención de conocer este increíble lugar.

Pete Docter, el director de la película, decidió tras ver un documental sobre el país que las Cataratas del Paraíso debían ser como el Salto del Ángel. Inspirados por la caída de agua y sus alrededores, el equipo también utilizó escenarios del Monte Roraima y las Montañas del Tepuy. Para Docter, este lugar fue ideal para la película porque «buscábamos un destino que pareciera de otro mundo, pero que resultara al mismo tiempo creíble para los espectadores».