espada de excalibur en el cruce del camino del santo grial
espada de excalibur en el cruce del camino del santo grial

Todo ocurrió a poco menos de un kilómetro de Castiello de Jaca, concretamente en la etapa 2 de nuestra peregrinación, en un cruce de caminos compartido con el Camino de Santiago.  

Nada hacía prever que estábamos ante una importante pista del Santo Grial pues andábamos por un camino rural como otros tantos que habíamos transitado el día previo. Así que literalmente nos quedamos de piedra cuando nos encontramos delante de Excalibur y dos monolitos con cripticas inscripciones. ¡Por supuesto que inmediatamente nos quitamos las mochilas y nos pusimos a inspeccionar el lugar!

Ante nosotros teníamos dos grandes piedras, una horizontal y otra vertical, que nos desafiaban con sus misterios. En la horizontal se distinguía claramente y en español: Cruce del Santo Grial. La otra piedra, la vertical, tenía escrita una extraña leyenda en latín. ¡Por suerte teníamos cobertura, así que conectamos con el Google Trasnslator y ¡voilá! todavía más sorpresas. La inscripción decía literalmente: “Tuta Montsegur et grialix hnec domum” o lo que es lo mismo “Montsegur y el Grial están seguros aquí en su casa”.

Además vimos que en una de las piedras aparecía la fecha de 1982 o 1986 (no se llega a distinguir bien el último número). Esto nos dio que pensar: ¿Quién habría trasladado hasta aquí estas dos moles en una época donde nadie todavía hablaba de este camino? la Asociación Camino del Santo Grial, promotora de la creación de esta nueva peregrinación y del renacimiento e interés por esta reliquia, no se constituyó hasta el 2002.

Perplejos no podíamos dejar de hacernos preguntas:

¿Quién habría traído hasta aquí estas inmensas piedras y con qué motivo?, ¿Quién habría incrustado esta réplica de Excalibur en una roca?, ¿por qué el texto en latín decía que el Santo Grial se encontraba seguro aquí en su casa?…

Si tienes interés por andar el camino, hemos preparado un artículo-índice con todas las etapas dónde podrás encontrar dónde dormir, dónde comer, los tracks y toda la información necesaria para emprender tu propia aventura griálica. Puedes visitarlo aquí: Dónde alojarte para hacer el Camino del Santo Grial

1.- Excalibur y su conexión con la leyendo de San Galgano

Nos llamó tanto la atención esta réplica, versión española de la espada del Rey Arturo, que cuando volvimos a casa empezamos a investigar sobre la proto-historia de Excalibur. Ya habíamos oído campanas sobre que esta espada no era un invención novelesca sino que estaba inspirada en una antigua leyenda medieval: la espada de San Galgano.

¿Quién era San Galgano? Pues bien, San Galgano fue un joven caballero del siglo XII procedente de una acaudalada familia toscana que había vivido una vida disoluta llena de placeres y desenfreno.

Según cuenta la tradición, al caballero Galgano se le habría aparecido en sueños el Arcángel San Miguel quién lo condujo ante los 12 apóstoles y ante el mismísimo Creador. Galgano comprendió con esta visión que el Señor lo estaba llamando a sus huestes y abandonó de inmediato su vida mundana para dedicarse a la contemplación y predicación.

El milagro continúa con una segunda parte no menos sorprendente. Durante una de sus cabalgadas, su corcel se negó a continuar, provocando que San Galgano bajara del mismo y se pusiera a orar. Cuando subió de nuevo al caballo, este lo condujo instintivamente hasta Montesiepi, el mismo lugar donde había tenido lugar el sueño. Clavó el santo con fuerza su espada en una roca, transformándose esta en una cruz ante la cual rezaría como muestra de su nueva vida consagrada a Dios.

2.- Los primeros escritores de la saga artúrica

Alrededor de 1180, Chrétien de Troyes publicó “El cuento del Grial”, el libro que por primera vez haría alusión a un objeto mágico llamado Grial contextualizado en los tiempos del Rey Arturo. Justo en ese mismo año, San Galgano iniciaba su vida eremítica.

Chrétien de Troyes sin saberlo había creado un “best seller” probablemente al haber escrito la historia en lengua romance en lugar del latín y haber dado con una temática muy al gusto de la época. Solo había un problema y no menor: la novela carecía de final porque el autor había fallecido sin concluirla. Así que las principales cortes europeas estaban ansiosas por saber que era y a quién servía el grial.

Motivados por este interés cortesano, varios autores del siglo XIII como el alemán Wolfram von Eschenbach y el francés Robert de Boron escribirían secuelas en busca del final perfecto. En el camino versionaron la historia primigenia ideada por Troyes, incorporando nuevas tramas, escenas y personajes.

Es en el libro de Boron cuando aparece por primera vez la escena de una espada incrustada en un yunke, un evento muy similar a la historia de San Galgano, por ello hay muchos expertos en literatura medieval que creen que Excalibur no es una mera invención literaria sino la adaptación de un famoso milagro de la misma época y que habría corrido como la pólvora por Europa.

Robert de Boron fue quién cristianizó el relato del Grial aportando la idea de que José de Arimatea había recogido en él la sangre de Cristo cuando estaba en la cruz. Previamente el grial había sido descrito por Troyes como un objeto reluciente que hacía languidecer la luz de la luna y de las estrellas y que estaba decorado con las mejores piedras del mar y de la tierra, tal y como le ocurre al Santo Cáliz de Valencia cuyo relicario tiene perlas y rubíes.

En este artículo no hablaremos de Wolfram Von Eschenbach, simplemente mencionaremos que fue quién inspiró a Wagner en su ópera sacra Parsifal. Así que podemos decir que Wagner es el “gran culpable” de la admiración e interés que en general sienten los alemanes por el Santo Grial, hecho que incluso motivo a las SS a venir a España en busca de este anhelado objeto de poder.

Pero volviendo a San Galgano, se sabe que murió en 1181, a la edad de 33 años y que según cuenta la tradición fue sepultado junto a su espada (¿Excalibur?), convirtiendo este lugar en un importante punto de peregrinaje y fe.

3.- Otra pista misteriosa: San Adrián de Sásabe

Otro indicio interesante que vincula este punto concreto del camino con la leyenda del Santo Grial es que, tal y como indica la señalética, se encuentra justamente en dirección hacia la ermita de San Adrián de Sásabe.

San Adrián de Sásabe fue una iglesia importante para el recién nacido reino de Aragón, ya que fue sede de la Diócesis de Huesca mientras la ciudad estuvo bajo dominio musulmán pero lo más importante es que la tradición oral siempre ha contado que fue uno de los lugares donde estuvo escondido el Grial.

Y es que cuando los musulmanes invadieron Hispania en el 711 y llegaron a conquistar Huesca y sus alrededores, los custodios del Cáliz huyeron con él a tierras altas en busca de lugares más inaccesibles y remotos como la cueva de Yebra de Basa, el monasterio de San Pedro de Siresa y el propio San Adrían de Sásabe. Después en 1071, el cáliz se trasladaría a San Juan de la Peña donde quedaría 3 siglos a buen recaudo bajo la protección de sus monjes-guerreros.

Con tantas pistas apuntando al Santo Grial y a este cruce de caminos, te aconsejamos que si estás haciendo el Camino del Santo Grial, hagas un alto junto a estas crípticas y misteriosas piedras y por supuesto delante de la famosa Excalibur.

Si descubres alguna pista adicional o tienes alguna teoría sobre los enigmas que te hemos presentado no dudes en compartirlo con nosotros. Mientras tanto, Alejandro Martínez Notte y yo seguimos nuestra peregrinación del Camino del Santo Grial compartiendo con vosotros todos los descubrimientos y pistas que nos vamos encontrando.

¿Nos ayudas a seguir auditando y documentando el Camino? Puedes hacerlo apadrinarnos kilómetros. Descubre como hacerlo aquí: Proyecto EL CAMINO DEL SANTO GRIAL

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.