La idea nació de Jarle Wanvik, que junto a los ingenieros Stein Løvold y Magnar Wahl, desarrolló en la ciudad de Trondheim el primer elevador para bicicletas.

El objetivo era encontrar un sistema que permitiera salvar las duras subidas de las empinadas calles de la ciudad. El ascensor cuenta con un riel que recorre 130 metros de pendiente y un reposapies que permite que el ciclista se apoye durante el ascenso.

Este ascensor, que se encuentra en una cuesta de Bakklandet desde el año 1993, se activa a través de una tarjeta que se puede adquirir por 12 euros. Desde su inauguración, el elevador ha transportado a más de 30.000 ciclistas al año.

En el siguiente vídeo se puede ver cómo los vecinos hacen uso del servicio:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=7j1PgmMbug8[/youtube]

La imágenes que ilustran este articulo pertenencen a: Vanda Malvig

Publicado por Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.

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