Se trata de las rocas que forman el conocido como Fly Geyser, situado en el estado de Nevada, en Estados Unidos. Esta maravilla natural está formada por sedimentos de carbonato de calcio que han dado a las rocas diferentes colores de tal modo que parece que estuviesen pintadas por la mano de un artista, como se puede observar en la foto de Tanya Wheeler

El Geyser Fly fue descubierto por un grupo de hombres que en 1916 decidió perforar el terreno en un sector desértico de Gerlach, con el fin de encontrar agua para el cultivo y los animales. Allí descubrieron un espacio de aguas termales a 200 grados centígrados y años más tarde el géiser empezó a emanar de manera natural.

Hoy en día son varias las vías de escape de este agua termal. El paisaje que genera da lugar a una postal de ensueño.

La foto de portada pertenece a Ken Lund.

Publicado por Noelia Ortmann

Estudiante de comunicación social en UBA, apasionada por los deportes y los viajes. 25 años. Periodista Deportiva. Futura Com. Social en UBA.

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