Finca La Laja y Bodega Los Berrazales
Finca La Laja y Bodega Los Berrazales

La visita a la Finca La Laja es una eno-gastro experiencia imprescindible sobre todo para “foodies”, “wine lovers” y turistas de paladar sensible!

A esta finca hay que venir ad hoc, pero es que hay muchas razones para hacerlo y no solo por su café considerado como uno de los mejores del mundo (no en vano cuesta 70€ el kilo). La Finca La Laja, también conocida como Bodega Los Berrazales, también es famosa por su excepcional vino, que en la visita a la hacienda se marida con la degustación de otros productos locales Km 0, que ponen en valor la agricultura y la rica gastronomía local.

1.-Finca La Laja: Café de lujo “Made in Gran Canaria”

A menos de una hora de Las Palmas, en el “tropical” noroeste de Gran Canaria, tiene lugar una nutritiva actividad turística que “abre boca” incluso antes de llegar al destino.

La ascensión al Valle de Agaete ya es parte de la experiencia y como un aperitivo te sumerge en un paisaje policromático donde el negro volcánico del suelo pasa al blanco resplandeciente de los pueblos encalados y a los brillantes tonos frutales que desprenden los mangos, las naranjas, los plátanos, los aguacates y los pinos. Hay pinos, muchos pinos canarios que es el que tan bien produce el Parque Natural de Tamadaba, que está considerado como un auténtico tesoro de la biosfera y uno de los territorios menos alterados por el hombre dentro de Gran Canaria.

Las Montañas de Tamadaba rodean la finca. Se trata de un lugar privilegiado por su abundante pluviosidad. Creedme si os digo que se siente una energía especial, telúrica, ancestral …. que parece hace resonar el eco de los antiguos aborígenes del valle.

Al llegar a la finca, nos recibe Víctor Lugo Jorge, el carismático anfitrión y propietario de la misma, quien nos sumerge en la historia de esta plantación de café que se remonta a finales del siglo XIX.

Víctor, perteneciente a la quinta generación de agricultores del Valle de Agaete, nos cuenta con orgullo su historia familiar: “Mis antepasados trabajaban como mayordomos de la finca, y hace 25 años mis padres decidieron adquirirla. Es un honor para nosotros poseer esta tierra donde crecieron nuestros ancestros”.

Víctor se autodefine como “agricultor, bodeguero, caficultor, emprendedor turístico y un apasionado del movimiento Km0″. Su entusiasmo y dedicación por su producto y su tierra son palpables: “Hace una década que abrimos la finca al público, como una forma de compartir nuestra pasión”

Con más de dos siglos de historia, esta finca es el hogar del cafetal más al norte del mundo. “Es especial”, nos explica Víctor, “cultivamos a menos de 400 metros de altitud, en un clima tropical con una temperatura estable de 20º todo el año, y lo hacemos de manera artesanal”.

De la mano de Víctor, la visita a esta finca no es solo un viaje al mundo del café, sino también una inmersión de profundidad en la cultura rural del Valle de Agaete.

Sigue recorriendo fincas con nosotros en este artículo en el que te contamos sobre el Hotel Las Longueras, en Gran Canaria, que conserva el exquisito estilo de la Belle Èpoque.

2.-Visita al único cafetal Europeo

Gran Canaria se destaca por ser el único lugar de Europa donde se produce café, y este hecho no es para tomar a la ligera. De hecho, creo que deberíamos sentirnos orgullosos e hinchar el pecho sobre todo por la calidad del café producido por nuestros compatriotas canarios.

Victor nos cuenta que mientras la icónica variedad arábica typica dejó de cultivarse prácticamente en todo el mundo dada su vulnerabilidad a las plagas, aquí en Gran Canaria sobrevivió. “Y nosotros continuamos cultivando y cuidando con el esmero que merece una joya de esta categoría”, explica con orgullo Víctor. “No produce mucha fruta, pero su calidad es magnífica. Sus aromas evocan el regaliz, el chocolate y toques de azúcar”, concluye. La producción anual al ser tan cuidada y artesanal apenas supera los 1.500 kg, por lo que podemos decir que estamos ante un producto gourmet.

Durante nuestro recorrido por la finca, hacemos varias paradas interesantes. En el cafetal, Víctor nos muestra un grano de café color cereza y nos explica que se le llama grano cuando está maduro y baya cuando todavía está verde. Estos granos son recolectados manualmente y con cuidado hasta obtener este café único que justifica su aroma, su tostado natural y su precio de 70 euros por kilo.

Después de la recolección, viene la fase crucial del secado. Víctor nos muestra un mueble llamado cama de secado africano. “Aquí dejamos los granos durante aproximadamente 25 días. Cuando están completamente secos y oscuros, los trasladamos a la siguiente máquina que separa la piel de la semilla, dejando esta última limpia”. Luego, viene la etapa de tostado. “Tostamos entre tres y cuatro veces por semana, unas cuatro veces al día. Introducimos siete kilos de café verde seco por la parte superior del tostador, que trabaja a 180 º. Abrimos la escotilla, el café cae desde la tolva hasta el interior del horno y comienza a moverse durante cinco minutos”.

Nuestro guía aprovecha para destacar la poca importancia que se presta al café, a pesar de ser a menudo el último sabor que experimentamos en una comida.

Es como si en un restaurante con estrella Michelin solo se ofreciera una marca de vino. Lo mismo sucede con el café. Nadie pregunta qué tipo de café es, de qué marca, si proviene de África, de Centroamérica o de Gran Canaria.

Una vez finalizada la visita a los cafetales, nos dirigimos a la bodega, otro punto de orgullo para la familia.

3.-Bodega Los Berrazales: un tesoro vinícola entre el mar y la montaña

Los vinos de la Finca La Laja tienen una historia arraigada en el corazón del Valle de Agaete y en la familia Lugo-Jorge. Fue Inocencio Lugo, el patriarca de la familia (que por cierto tuvimos el placer de conocer), quien plantó cepas emparradas de variedades autóctonas con la visión de proporcionar sombra a la finca. Con el paso del tiempo y una dedicación inquebrantable, estos vinos han cosechado numerosos premios y reconocimientos en las Islas Canarias.

Nada más entrar en la bodega nos vemos sorprendidos por la imponente piedra laja, que cayó sobre la finca hace más de dos siglos y que le otorga su nombre distintivo. Una hermosa fotografía de la familia al completo adorna las paredes, junto a otra que inmortaliza la visita de Stephen Hawking a la finca.

El viñedo, cuidadosamente cultivado por la familia Lugo-Jorge, está compuesto por cepas de listán negro, una variedad autóctona que refleja el carácter único de la región. La ubicación de los viñedos, casi al nivel del mar pero resguardados en la hondonada del Valle de Agaete, los protege de la salinidad de la brisa marina. Con un suelo volcánico y mineral, y un microclima privilegiado con más de 340 días de sol al año, este rincón se convierte en una de las zonas vinícolas más singulares del mundo.

La experiencia de cata nos lleva a explorar una variedad de vinos blancos, desde Moscatel hasta Malvasía, y tintos elaborados con Listán Negro, Tintilla y Negramoll. Los vinos de Los Berrazales producen alrededor de 40.000 botellas al año, que se venden exclusivamente en Finca La Laja y en La Casa Romántica, su restaurante en el otro extremo del valle, que iremos a probar nada más acabar la visita.

A lo largo de su breve historia, Bodega Los Berrazales ha cosechado importantes premios en Canarias. Su vino blanco semiseco obtuvo la Medalla de Oro en Agrocanarias 2011, mientras que el vino dulce fue galardonado con el Primer Premio en 2010 y el Tercer Premio en 2009 en la Cata Insular de Gran Canaria. Además, su vino blanco semiseco obtuvo una impresionante puntuación de 89 sobre 100 en la prestigiosa Guía Peñín 2010.

Los visitantes tienen la oportunidad de adquirir estos vinos excepcionales, embotellados con diseños elaborados por el reconocido artista canario Pepe Dámaso. El arte se encuentra dentro y fuera de cada botella de vino de esta increíble finca canaria.

4.-Aquí se rodó un episodio de Masterchef

Al ascender a unas de sus terrazas, Víctor comparte con entusiasmo cómo Finca La Laja fue seleccionada por Masterchef para ser el escenario de un episodio durante la octava temporada, ¡y todo durante el confinamiento! La elección de la finca fue parte de un homenaje a los municipios afectados por el incendio de 2019 en las Montañas Sagradas de Gran Canaria, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, entre los cuales se encuentra Agaete.

“Hubo un elemento simbólico en todo esto. La decisión de destacar nuestros cafetales se debió en gran parte a la ubicación perfecta que ofrecían para el programa”, especifica Víctor con orgullo.

La experiencia de Masterchef en Finca La Laja no solo resaltó la belleza natural del entorno, sino también la rica historia y tradición gastronómica que caracteriza a este rincón de Gran Canaria. 

5.-Información práctica para el visitante

Cada día la Finca La Laja/Bodega Los Berrazales abre sus puertas de 10 a 17 horas. En las visita se explica todo el proceso del café y los vinos desde la planta hasta la taza o la copa. También se visia la capilla, la bodega además de la terraza donde se grabó Master chef. Para terminar tiene lugar una degustación de tres vinos, con queso, pan con chorizo, queque, bizcocho, Mermelada, café, agua y además pueden repetir.

  • El precio por la visita y la degustación es de 12 euros por persona y los niños 6€ (actualizado en 2024)
  • La duración suele durar hora y media.
  • Las visitas se realizan en español y en inglés.
  • La finca permanece cerrada: 25 de diciembre, 1 y 6 de enero.

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.