Guayaquil, la magia del Pacífico Sur

Guayaquil
Apenas habíamos arribado a tierras ecuatorianas cuando desde el aeropuerto mismo de Guayaquil comenzamos a respirar el confort y la belleza que caracterizan a la ciudad, cual anclaje perfecto entre naturaleza y cultura, entre el atractivo misterioso de un lugar repleto de paisajes, ambientes y personas por conocer, y el glamour de una metrópoli en constante crecimiento urbanístico, estilístico y social.

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Como turistas recién llegados a Ecuador, nos dispusimos a recorrer la ciudad de Guayaquil:  el «malecón», como le llaman los ecuatorianos a lo que para nosotros sería el muelle o la costanera, el Parque Seminario, albergue de las veneradas iguanas, testigos de siglos de historia de la ciudad y el país entero, tan respetadas en aquellas tierras que hasta tienen su propio monumento, y el Parque Centenario, entre otros destinos, fueron los primeros sitios a los que nos dirigimos.

Según pudimos averiguar, el Malecón del Río Guayas fue inaugurado en el año 2002 y es el símbolo del progreso urbano del centro y aledaños de Guayaquil, reconocida hoy en el contexto internacional por su ejemplar proceso de desarrollo arquitectónico. Es, sin dudas, un lugar muy acogedor e imperdible de conocer, ideal para recorrer acompañados durante alguna puesta del sol.

Otro malecón digno de conocer es el del Estero Salado, que ofrece zonas de descanso y miradores al estero, patios de comidas localizados en el piso inferior, y cuyo detalle más sobresaliente es el puente peatonal colgante de 55 metros en forma de arco.

Por su parte, impregnado del aire colonial de la antigüedad clásica pasada, el Parque de las Iguanas se encuentra en lo que hace trescientos años era el corazón del Guayaquil colonial.  En él habitan gran cantidad de iguanas que parecen «socializar» con cada una de las personas que transitan por los pisos empedrados o que descansan en el lugar, en algún banco cercano a su glorieta. Al llegar el mediodía, las iguanas bajan de sus añosos árboles a alimentarse y a tomar baños de sol.

Lo cierto es que, en agradecimiento al señor Seminario, el parque fue reconocido como el “Parque Seminario

También puede ser interesante conocer:
– Parque Histórico Guayaquil