Hotel Rural Las Longueras en Gran Canaria
Hotel Rural Las Longueras en Gran Canaria

¿Mansión o capricho veraniego? la verdad es que un poco de ambas. Confieso que esta finca, reconvertida en hotel rural con encanto, me cautivó al instante con su retrogusto decadente, que recuerda a las novelas de Agatha Christie.

Originalmente fue la casa vacacional de los Manrique de Lara, quienes en 1995 decidieron reconvertirla en alojamiento turístico, permitiendo que el resto de los “mortales” pudiéramos disfrutar de sus encantos.

1.-Una finca con solera en el Valle Agaete

Ubicada en la parte occidental de Gran Canaria, la finca Las Longueras se encuentra inmersa en una exuberante plantación de árboles frutales, en el fértil Valle de Agaete.

Este valle es una explosión de verdes que recuerda más al Norte de España que a la cercana África. A pesar de la ubicación rural de la finca, los días de brisa se llega a percibir el aroma del océano, que se encuentra a solo 5 km (a muy poca distancia de la Playa de la Caleta y de las Piscinas naturales de Agaete).

Para mí, el gran valor diferencial de este hotel rural es que encapsula el encanto del mar y la montaña. Paradójicamente, está aislado pero al mismo tiempo conectado con la costa, a la que puedes acceder cómodamente en coche. Esto permite al visitante disfrutar de lo mejor de ambos mundos, sin tener que jugársela a cara o cruz o tener que decantarse por uno solo de ellos.

2.-Una casa señorial reconvertida en hotel rural con encanto

El acceso al hotel se realiza a través de un camino que, de alguna forma marca un viaje en el tiempo. No es de extrañar que Las Longueras haya sido elegida como escenario de numerosas películas de época.

A diferencia de las viviendas circundantes que lucen un blanco de puntilla, esta mansión se viste de rojo canario, lo que le ha valido el sobrenombre de la Casa Roja. Construida a medio camino entre lo colonial y lo victoriano con algunos condimentos indios, el edificio principal emana solera y buen gusto. Tanto por dentro como por fuera.

Sus estancias evocan el espíritu de las country-house británicas del XIX que popularizaron la cultura del té y las reuniones sociales. En sus años dorados, esta residencia fue punto de encuentro de intelectuales, políticos, clérigos y artistas, quienes solían celebrar tertulias en su salón principal. Figuras reconocidas como la escritora británica Olivia Stone o César Manrique dejaron su huella, como se puede apreciar en las fotografías colgadas en las paredes.

Además de las 12 habitaciones de la casa principal (nueve dobles, dos suites y una individual, con vistas al mar), se ha rehabilitado una antigua gañanía para crear dos junior suites. La decoración tiene mucha personalidad pues ha sabido combinar con gusto los muebles antiguos, los tejidos tradicionales, las fotografías, cuadros y antigüedades.

Nos encanta especialmente la estafeta de Correos de 1815 que preside el hall de entrada procedente de La Orotava, en Tenerife, que recuerda la comunicación histórica entre Canarias y Europa. 

También nos llamó la atención las maletas de las niñeras, que se han incorporado como parte de la decoración. Un guiño afectivo a aquellas nannies europeas, que enseñaban idiomas y buenas maneras a los más pequeños de la casa de los Manríquez de Lara.

3. Una experiencia turística que sabe a Mojo Picón

En Las Longueras, la experiencia va más allá de una simple estancia. Este encantador hotel rural también ofrece sabrosas actividades de destino. En nuestro caso participamos en un entretenido taller de Mojo Picón.

Imagina una mesa dispuesta con esmero, repleta de todos los ingredientes necesarios para crear esta emblemática salsa canaria. Cada participante tiene su propio almirez y mortero, listos para ponerse “manos a la obra” y aprender el arte de preparar el auténtico Mojo Picón.

El taller comienza espolvoreando el almirez con aromático comino, que se machaca con cuidado para liberar sus fragancias. Luego, le llega el turno al ajo, cuyo intenso aroma llena el aire mientras lo machacamos hasta obtener una pasta suave. Los vibrantes pimientos rojos se unen a la mezcla, aportando color y sabor a la salsa.

Pero la verdadera magia sucede cuando equilibramos los sabores con vinagre, sal y aceite, en un delicado acto de malabarismo, hasta logar el sabor perfecto.

Y después de varios intentos, ¡voilà! El auténtico Mojo Picón cobra vida ante nuestros ojos y queda listo para ser degustado untado en papas arrugadas.

4.-La piscina y jardines de las Longueras

Una vez terminado el taller de mojo picón seguimos visitando esta increíble finca, que hace décadas que ha dejado atrás los cultivos de plátanos y café para dar paso a las frutas tropicales como mangos, mangas, naranjas y mandarinas, que se mezclan con armoniosos jardines diseñados para ofrecer sombra.

La piscina es deal tanto para un refrescante chapuzón como para sumergirse en la lectura de un buen libro o para hacerse un “selfie” y colgarlo en Instagram, pues las vistas desde aquí son realmente envidiables.

Si quieres seguir explorando lugares con estilo rural-chic, tenemos otro increíble alojamiento para recomendarte en el interior de Gran Canaria: el Hotel Rural Las Calas en La Vega de San Mateo.

5.-Un paraíso también para nuestras mascotas

Considero que este hotel es perfecto para los amantes de las tradiciones y también para los que gozamos con los entornos naturales. Aunque la mayor parte de sus huéspedes son holandeses, franceses y belgas, cada vez hay más clientes españoles atraídos por la singularidad de poder alojarse en una casa histórica, que está a tiro de piedra del océano y de la montaña.

La Finca Las Longueras es también un alojamiento amable con las mascotas, un hotel totalmente pet-friendly que ofrece 2.5 kilómetros de finca para que los peludos de la familia puedan disfrutar de espacio para correr y retozar en sus vacaciones.

6.-¿Qué hacer si te alojas en el hotel Las Longueras?

Su ubicación entre el mar y la montaña, permite a los huéspedes más activos disfrutar de actividades de mountain bike o inmersiones de submarinismo. A los amantes del relax, el entorno los encandilará con bucólicos paseos y a los curiosos, los sorprenderá con excursiones por yacimientos arqueológicas o rutas gastronómicas para descubrir la isla desde el paladar.

Termino estas líneas declarándome totalmente IN LOVE del hotel Las Longueras. Así que solo me resta dar las gracias a Gran Canaria Wellness por tan magnífica recomendación, que desde aquí extiendo a todos nuestros lectores. ¡Este es uno de esos lugares a los que prometo volver!

7.-Info práctica para el visitante

  • Email: reservas@laslongueras.com
  • +34 928 898 145
  • Evita reservar en verano ya que la familia regresa a casa por vacaciones para pasar tiempo juntos y ocuparse de la puesta a punto de una finca,

Agradecimientos: queremos dar las gracias al hotel Las Longueras y a la Agencia Villarrazo Madrid por la cesión de las bellas imágenes que compartimos en esta artículo.

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.