Es justo aclarar que la letra de la canción ha generado controversias respecto de cuál es la isla bonita a la que anhela volver Madonna -puesto que ella compuso el tema junto con otros dos músicos, y nunca aclaró el punto-.

Sin embargo, analizando cuidadosamente los versos, surge claramente que se trata de San Pedro, una pequeña porción de tierra de sólo 71 kilómetros, que forma parte de Belice, en Centroamérica. Sus pobladores, tanto como la letra del tema, hablan español e inglés.

El Cayo Ambergris, sobre el que se monta la ciudad de San Pedro, posee finas arenas blancas, y agua de color esmeralda. De hecho, una de las principales atracciones es la Reserva Marina Hol Chan, en la que el turista puede nadar entre miles de peces de toda forma y color.

De la misma forma, bucear en esa porción cristalina del Mar Caribe tropical, permite obtener fotos estupendas debajo del agua. Quienes se atrevan a ir bien profundo, podrán encontrarse con mantarrayas, tortugas y tiburones.

En la canción, Madonna refiere a un mundo idílico, virgen, natural y latino. Eso es exactamente San Pedro. Es que, En Belice, dentro de la península de Yucatán, se encuentra la mayor reserva de vestigios maya del mundo. Todo el país es un paraíso perdido donde sus pobladores, amables, viven una vida simple, lejos de las pretensiones del primer mundo, pero cerca del cielo, en la Tierra.

Publicado por Marilyn Botheatoz

Escritora por las mañanas y estudiante de arquitectura por las noches. Viajar, descubrir y mostrárselo al mundo dejaron de ser sueños para convertirse en partes de mi vida. Ver más entradas

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