La vida más allá de un monitor

La era tecnológica

La tecnología cada instante se introduce más y más en nuestras vidas. Cada día creemos que nos es más útil, tanto en el trabajo, en el estudio como para diversión. No importa el motivo, mientras podamos conseguir la atención de los demás al tener el último modelo de celular o demostrar nuestros grandes conocimientos sobre estos pequeños y modernos artículos.

La era de la tecnología llegó para quedarse. Nos guste o no tenemos que acostumbrarnos a estar en contínua interacción con las computadoras o teléfonos celulares porque si no, desgraciadamente, quedamos fuera del sistema económico,  o simplemente no estamos «a la moda».

Las laptop, notebook o PC –como gusten llamarlas- son muy esenciales en nuestra rutina. Digo  “muy” para no poner que son nuestra rutina. Quién no se vuelve loco cuando su teléfono móvil pierde la señal, o cuando las benditas computadoras se tildan justo en medio de un importante trabajo. Nos agarra un ataque de nervios hasta llegar al punto de caminar de un lado hacia otro para que el celular se digne a realizar la importante llamada. Toda esta crisis es tan solo por unos segundos sin “comunicación” con el mundo;  imagínense si dejáramos de usar  los celulares, los Mp3,  Internet, TV, y demás  “chiches” por no más de 24 horas. El mundo colapsaría, se formaría un caos, nos sentiríamos aburridos, sin nada que hacer, o mejor dicho, sin nada interesante que hacer.

Porque ahora es así,  nos parece más entretenido estar todo el día frente  a un monitor  que salir a disfrutar al aire libre, es más práctico mandar un mensaje de texto antes que ir a visitar a un amigo o  quien sea.

Con todo esto de ser moderno y querer tener los últimos modelos de todo, se está perdiendo el verdadero sentido de la vida, el de ser feliz estando en contacto con la naturaleza o interactuando con nuestros pares.

No quedan muchas comunidades y culturas que vivan y sean totalmente felices con lo que sólo la naturaleza les ofrece, sin vicios tecnológicos. Éstas adaptan sus necesidades a lo que lo natural les puede dar y no como nosotros que adaptamos nuestras necesidades a lo  natural, creyendo así que vamos a ser más felices, estando a la moda y dentro del sistema.
Escrito por Natalin Porrato.