Las actividades mas extremas que conocemos

Las actividades más extremas que conocemos

Experimentar un destino se puede declinar de muchas maneras. Algunos preferirán el contacto con la gente local, otros observar el ambiente de manera solitaria, algunos divertirse entre amigos, otros coleccionar fotos emblemáticas, algunos sumergirse en la cultura… ¡y otros vivir sensaciones no adaptadas para todos los corazones!

Zorbing extremo en Rusia

La montaña de Karachay-Circasia es uno de los lugares del mundo donde se puede practicar esta actividad. Consiste en rodar sobre una pendiente pronunciada dentro de una bola de plástico. Es muy arriesgado hacerlo allí donde la bola puede desviarse del itinerario, ya que quien la practica no tiene ningún control sobre su trayectoria pasados unos metros.

Escalada en hielo en Argentina

La ascensión del Fitz Roy en Patagonia es uno de los clásicos. A la sensación de altura se une el sonido del hielo crujiente. Los especialistas dicen que hay que conocer muy bien el hielo antes de atreverse a realizar esta actividad. No solo la exposición al sol condiciona el camino: la propia composición es un riesgo añadido.

Puenting en Ecuador

Hay varias maneras de tirarse de un puente. Quizá la más impresionante, aún más que saltar al vacío, es tirarse de cabeza. En lugares como Baños de Agua Santa, en Ecuador, incluso los más temerarios dicen que la altura se recorre demasiado deprisa en puentes como el de San Francisco ¡de 120 metros de altura!

 

realizando puenting en Ecuador

Rafting en el río Zambeze (Zimbabwe y Zambia)

Este río, llamado por algunos locales como «el de la Muerte» es considerado de los más peligrosos del mundo por sus rápidos. Algunos son accesibles en rafting, aunque sin duda para los amantes de la adrenalina y el riesgo: los de nivel 5 serían considerados no aptos a la actividad en otros países… ¡que el viajero decida!

Buceo con el tiburón blanco en Sudáfrica

Evidentemente, en una jaula. Quienes lo organizan atraen a los tiburones para que estos merodeen en torno al submarinista durante un rato, así es posible verlos desde todos los ángulos. Sudáfrica y Australia albergan algunos de los mejores puntos para vivir esta experiencia.