La república de Panamá es un pequeño país situado entre Costa Rica, hacia el oeste (o conectando con Centroamérica) y Colombia, ya dentro del bloque continental de América del Sur. Dado que es un país de paso, desde siempre, se ha nutrido de muchas y muy variadas culturas. Pero su verdadera revolución sobrevino con la apertura del Canal.

Si hasta antes de la construcción de ese fantástico pasillo de agua, que une océanos y mares, Panamá había sido considerado lugar de paso, por lo que su atractivo turístico era notorio, luego de la apertura del canal, este país de apenas 4 millones de habitantes, se volvió más que interesante.

Es que, haciendo escala en Panamá, se desarrolla mucho del intercambio comercial de las Américas, tanto como desde Europa hacia países ubicados en el Pacífico. Pero, además, su clima y su geografía hacen de Panamá un lugar apetecible para quienes buscan gozar del descanso en sus merecidas vacaciones.

El Valle de Antón

La vegetación exuberante y selvática, hace que, más allá de la infraestructura preparada para el comercio, Panamá ofrezca lugares como el Valle de Antón, que es sede de una ciudad entera, situada en el cráter de un volcán extinto. Cabalgar allí permite disfrutar una vista extraordinaria.

Archipiélago de las Perlas

Otro tanto ocurre con sus playas. El Archipiélago de las Perlas, constituido por alrededor de 100 islas, es escenario de playas de ensueño. Arena blanca y fina, palmeras, y agua cristalina, hacen de las playas de estas islas, un encanto. Allí se practica snorkeling, y buceo.

Pero, claro. Visitar Panamá y no presenciar el cruce de un barco, sería un pecado. El imponente espectáculo de la apertura de las esclusas que dejan paso a inmensos barcos de carga, es una de las actividades que ofrece Civitatis, por ejemplo.

En este sentido, se debe tener en cuenta que todo el mecanismo de pasaje del barco es un logro de la ciencia. Más allá de que la vista del viajero quizá se deslumbre con los atractivos naturales de Panamá, quienes realizan visitas guiadas, u obtienen información necesaria para entender el fenómeno del canal ampliado, comprenden la magnitud de lo que significa que un transatlántico atraviese un país de lado a lado.

Por ello, las empresas dedicadas a las excursiones y actividades, no sólo ofrecen lugares para observar el paso de los barcos, sino que, además, es posible asistir a charlas y conferencias en las que los expertos explican la complejidad que toda la obra conlleva. Sin dudas, algo completamente diferente.

 

Publicado por Alejandro Martínez Notte

Vivo el presente con alegría y lo comparto, Creo que cada segundo es irrepetible y vale la pena cada instante vivido. Porque lo importante no es el destino, si no el camino. Disfruto de improvisar a cada instante, sabiendo que tanto lo bueno como lo malo, pasa. Todo pasa.

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