Semana Santa es una de las pocas festividades cristianas con una fecha variable. Lo que parecía una milagrosa coincidencia, en realidad es una tradición que se respeta anualmente. La primer luna llena de cada primavera fija la fecha de la celebración. Gracias a esta tradición muchos comenzaron a llamarla Luna de Parasceve, cuyo significado es preparación.

Una costumbre milenaria

El comienzo de esta costumbre se relaciona con la salida del pueblo judío de Egipto. Cuentan los escritos antiguos que esa noche la luna llena les permitió prescindir de las lámparas y no ser descubiertos por los soldados del faraón.

Se cree que la presencia de la luna era necesaria durante las primeras celebraciones de la pascua ya que, los pueblos pastores que se reunían en Jerusalén para celebrar Semana Santa, aprovechaban la luz de la luna al igual que los judíos cuando huyeron de Egipto.

A la hora de celebrar la resurrección, la Iglesia quiso tomar como referente el mismo parámetro que el pueblo judío: el calendario lunar. Muchos pueblos occidentales no saben por qué la Pascua cae una fecha distinta cada año ya que en la actualidad los pueblos se rigen por el calendario solar.

Se cree que en el año 2008 se celebró una de las Pascuas más tempranas de la historia: el calendario lunar indicaba el inicio de Semana Santa el 21 de Marzo. Se espera que en el año 2016 se repita el fenómeno con una pascua temprana, próxima al comienzo de la primavera.

La imagen de portada pertenece a Chema Concellón.

Publicado por Marilyn Botheatoz

Escritora por las mañanas y estudiante de arquitectura por las noches. Viajar, descubrir y mostrárselo al mundo dejaron de ser sueños para convertirse en partes de mi vida.

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