Exterior Casemates du Bock y Abadía de Neumünster y Villa Alta

Luxemburgo, un viaje por su historia

La capital del país homónimo da la bienvenida con su carácter único. Su pasado, su estilo y su tranquilidad se fusionan y hacen que esta ciudad sea irresistiblemente única. ¿La conocemos juntos?


Luxemburgo como país suma medio millón de habitantes y su capital alrededor de 100.000. Se hablan tres lenguas oficiales: alemán, francés y luxemburgués. Más allá de los datos duros, que siempre sirven para comprender mejor el lugar, su encanto trasciende todo lo que se pueda decir de este destino.

El símbolo extraoficial de su independencia, y uno de los íconos que no pueden faltar en ninguna visita, es el Adolphe-Brücke o Puente de Adolfo. Diseñado por Paul Sejourné y Paul Rodange su construcción tomó desde 1900 a 1903. La principal iglesia de Luxemburgo es la Catedral Notre Dame. Si decides entrar en ella, no dejes de apreciar lo maravilloso que es el órgano que musicaliza las ceremonias. Se trata de una pieza majestuosa dentro de una arquitectura gótica, tesoros de la historia que vale la pena tomar en cuenta.

En tu recorrida no dejes de ir hacia el sur donde encontrarás el palacio que funciona como residencia oficial del Gran Duque. En diferentes épocas tuvo distintos usos. Por ejemplo, desde 1572 hasta 1795 el edificio funcionó como el Ayuntamiento, pasó luego a ser sede de la prefectura y después de 1817 se convirtió en la sede principal del Gobierno.

Para entender mejor los orígenes del país es necesario llegar hasta el castillo fortificado Bock, ubicado en el promontorio, que fue erigido en el año 963 por orden de Count Siegfried. A saber: fue la primera persona en gobernar Luxemburgo quien con su iniciativa pronto convirtió a este sitio en la cuna de la ciudad. 

El castillo es magnífico y eso se debe a que los mejores constructores e ingenieros del lugar convirtieron a la ciudad en el asentamiento más poderoso del mundo. Tanto que la llegaron a llamar «La Gibraltar del Norte». Su fortaleza estaba rodeada por tres aros, 24 fuertes y 16 puntos defensivos.

La Abadía de Neumünster es otro punto de interés. Para llegar a ella debes ir a la zona baja. Vale cualquier esfuerzo: se halla en un entorno de extrema belleza.La abadía original quedó destruida en 1524. Desde su reconstrucción se utilizó como cárcel y, desde 1997, funciona allí un importante centro cultural que además de una interesante oferta permite recorrer esta obra edilicia que es un deleite.
La estación de tren, el centro, los miradores, son muchos más los atractivos que ofrece Luxemburgo. Esperamos con esta galería poder dar fe de esto.