Mallos de Riglos y las joyas de la Hoya de Huesca

En este artículo te contamos nuestras experiencias y desafíos de la Etapa 4 del Camino del Santo Grial que conecta Ena con Sarsamarcuello. 22,4km repletos de espectaculares paisajes, leyendas y mitos en torno al Santo Grial.

Mallos de Riglos en Hoya de HuescaMallos de Riglos en Hoya de Huesca

Antes de seguir, te recordamos que hemos preparado un artículo-índice con todas las etapas dónde podrás encontrar dónde dormir y comer, los tracks y toda la información necesaria para emprender esta aventura. Puedes visitarlo aquí: Dónde alojarte para hacer el Camino del Santo Grial

1- Ena: Parada imprescindible del Camino del Santo Grial

La bajada de San Juan de la Peña hasta la localidad de Ena es abrupta y escarpada. Llegamos conmovidos a Ena por las intensas sensaciones vividas en el Monasterio de San Juan de la Peña, cuya fuerza telúrica nos ha conquistado, igual que su historia de reyes, caballeros y monjes custodios del Santo Grial. Tres siglos nada más y nada menos estuvo esta sagrada reliquia escondida entre sus muros.

Llegamos a Ena, un pueblo chiquito, el último de la Hoya de Huesca, que en realidad se asemeja más a un caserío. Situado a los pies de la sierra de San Juan de la Peña, ha pertenecido históricamente al monasterio como avalan antiguos documentos que la relacionan con el cenobio desde el siglo XI.

¡Qué no te engañe su tamaño! Ena es perfume en frasco pequeño. El pueblo está formado por casas de piedra perfectamente conservadas siguiendo el estilo popular montañés ¡Qué maravilla que se haya preservado de esta forma y no se hayan permitido construcciones disonantes! lo que nos posibilita prolongar la sensación de estar transitando por la Edad Media, un “feeling” que se activó en San Juan de la Peña y que aquí tampoco se desvanece.

1.1 Los espantabrujas de la Hoya de Huesca

Te aconsejo levantes la vista y te deleites con sus “espantabrujas“, las chimeneas troncocónicas en estas tierras conocidas con el nombre de “chamineras” y que están coronadas por figuras espeluznantes, que pretenden intimidar al mismo miedo, para que este no se cuele por las mismas llegando al corazón de los hogares, a esa lumbre nutritiva alrededor de la cual las familias pasaban sus largas tardes de invierno. Los espantabrujas son un elemento de protección popular que se repite continuamente en la comarca de la Hoya de Huesca.

También nos encantaron sus casas de piedra que exhiben en sus fachadas orgullosos escudos de armas pues en algún momento de su historia, Ena fue cabecera de las pardinas cercanas (las pardinas eran explotaciones agrícola-ganaderas integradas por bosques, montes y cultivos donde solía haber una vivienda compartida por varias familias). 

Chimeneas de Ena en Hoya de Huesca
Chimeneas de Ena en Hoya de Huesca

Si eres amante del arte popular también puedes visitar sus dos molinos harineros, el edificio de la cárcel municipal y la fuente abrevadero que nosotros encontramos seca. Eso sí, no esperes tiendas, ni bares, ni siquiera un kiosco… a lo más que podrás aspirar es a que algún bondadoso lugareño te ofrezca pan o con suerte te abra el club social, un pequeño local que sirve de punto de encuentro de los paisanos fundamentalmente los fines de semana cuando la villa se anima con la llegada de los que aquí tienen su segunda residencia o cuando los cazadores vienen a degustar los ciervos, conejos, jabalíes o perdices que han abatido.

Solitarios transcurren los días de entre semana en Ena que se encuentra en una de las zonas más castigadas de la “España Vaciada”, que obliga a sus hijos e hijas a emigrar a capitales como Huesca o Zaragoza para encontrar salidas económicas o profesionales.

Ojalá este Camino del Santo Grial se convierta en una fuente de oportunidades que den sustento a los jóvenes de la Hoya de Huesca que no quieren abandonar la comarca que los vió nacer.

¡Este es uno de nuestros grandes deseos avivado por las conversaciones mantenidas con los paisanos que también esperan que el Camino del Santo Grial les traiga de la mano un mejor futuro!

La parada en Ena resulta obligada no solo porque tiene albergue y de los buenos, algo que nuestros cansados pies agradecieron sobremanera, sino también por el insólito hallazgo que descubrimos en el interior de su iglesia: una talla de una virgen del siglo XII que en su mano derecha sostiene un curioso cuenco que nos conecta directamente con la leyenda del Santo Grial. 

¡Si te gustan las historias de aventuras y de sincronías mágicas, te animamos a seguir leyendo pues te vamos a relatar paso a paso cómo fue este descubrimiento!

1.2 La misteriosa Iglesia de San Pedro de Ena

Cada vez que en la provincia de Huesca nos encontramos con una iglesia dedicada a San Pedro tenemos que prestar atención pues puede ser una referencia velada del paso del Santo Grial por estas tierras.

Según cuenta la tradición oral cristiana, San Pedro habría sido el primer custodio del Santo Cáliz y el responsable de trasladarlo de Jerusalén a Roma, antes de que el ejército de Tito devastara la ciudad en el año 70 DC sin dejar piedra sobre piedra.

Se cree que alrededor del año 42 DC San Pedro habría viajado a Roma llevándose como traductor y ayudante a un joven San Marcos (el evangelista), quienes muchos exegetas identifican como el hijo del dueño del cenáculo y heredero por tanto del ajuar doméstico que habría conformado la mesa pascual, que por supuesto incluiría la copa de bendición de la Última Cena.

En aquellos tiempos, solo los hijos de personas de alto prestigios social o económico tenían acceso a una educación de élite con el latín como asignatura. El resto de la población hablaba arameo, hebreo y con suerte algo de griego que sería como el inglés de la época. Por eso se cree que San Pedro habría necesitado un intérprete y que se habría llevado con él a San Marcos, junto con la preciada reliquia.

Puedes conocer más acerca de esta historia en nuestro artículo: ¿El Santo Grial está en Valencia?

Este “kosh kidush” o copa de bendición hebrea habría sido custodiada en Roma con auténtica veneración por las primeras comunidades cristianas que la habrían usado en sus ceremonias clandestinas. Una pista clave sobre la autenticidad de esta pieza la proporciona una frase concreta que solo contiene el canon romano. Únicamente en esta liturgia y solo en ella, en el momento de la consagración cuando el sacerdote levanta la copa, se pronuncia la siguiente frase: “et hunc praeclarum calicem“, que se traduce por “en este concreto y por todos conocido cáliz”, puesto que toda la comunidad de fieles de Roma sabría a ciencia cierta, que se trataba del auténtico Santo Cáliz traído por el propio San Pedro.

Pero volviendo a Ena, podemos ver que su iglesia está muy intervenida. Su aspecto actual data de los siglos XVII y XVIII, siendo solo original el crismón románico trinitario, la pila bautismal y la talla de la Virgen del Camino, que ha supuesto una auténtica revolución en el relato del Santo Grial. ¡Sigue leyendo y verás la sorpresa que viene a continuación!

1.3 La Virgen de Ena, un descubrimiento revolucionario para el relato del Camino del Santo Grial

En septiembre de 2022, dos peregrinos cansados llegaron a Ena. No teníamos pretensión de pernoctar en esta villa ni siquiera de detenernos mucho más que para recobrar el aliento pero Dios, los hados o el mismo destino, más sabio que nuestras primigenias intenciones, movió los hilos para que nos detuviéramos más tiempo del previsto.

Me acerqué  a la fachada de la iglesia de San Pedro buscando un poco de intimidad. Más por aburrimiento que por curiosidad me detuve ante el panel de cartón pluma que pegado a la fachada mostraba varias imágenes y explicaciones del interior del templo. Mi vista se detuvo ante una bella talla románica que mostraba  a una Virgen medieval, mayestática, sobriamente sentada con el niño en su regazo y algo esférico en su mano derecha.

Literalmente lancé un grito que llamó la atención inmediata de Alex.  ―¿Estás viendo lo mismo que yo? ―le pregunté nerviosa. Alex movió su cabeza afirmativamente en ese estilo suyo de argentino pausado, aunque en sus ojos podía ver la misma emoción que yo estaba sintiendo. 

Los dos veíamos a una Virgen sosteniendo en su mano un cuenco de color rojizo de forma similar a la pieza superior que exhibe el Santo Cáliz de Valencia. Por un momento nos embargó una emoción indescriptible: ¿habríamos encontrado una Virgen con un Cáliz en la mano?

La iglesia estaba cerrada a cal y canto y tampoco había un alma por la calle pero nos mataba la curiosidad, así que sin dudarlo nos lanzamos a golpear aldabas y picaportes esperando que algún caritativo paisano nos abriera la iglesia.

¡La suerte jugó a nuestro favor! y dimos con un  vecino que conocía a otro que tenía la llave. De esta forma fortuita accedimos al templo, descubriendo nada más entrar, en una pequeña capilla lateral, la imagen de San Lorenzo, el mártir que engañó al Emperador Valeriano consiguiendo que la reliquia escapara del expolio romano. ¡Esto promete! nos dijimos con la mirada por no asustar con una hipótesis no contrastada al amable vecino que nos acompañaba!

Nos acercamos a la talla en silencio reverencial.  Situada sobre nuestras cabezas, dentro de una hornacina nos miraba fijamente la Virgen del Camino. La encontramos vestida con un ropaje azul confeccionado por las mujeres del pueblo, que por desgracia ocultaba la  belleza de su madera policromada sorprendentemente bien conservada.

De cerca, con los ojos muy abiertos confirmamos que la Virgen no llevaba una manzana, ni una esfera, ni siquiera un orbe como algunos historiadores daban a entender en Internet; la Virgen portaba, sin lugar a dudas, un cuenco de color rojo. Tan atónitos nos quedamos que decidimos telefonear a  Ana Mafé,  doctora en historia del Arte, autoridad mundial del Santo Cáliz y Presidenta de la Asociación Camino del Santo Grial a quién solicitamos que viniera cuanto antes a inspeccionar la talla.

La Dra. Mafé defiende en sus libros y charlas que si la tradición oral cristiana es veraz a la hora de revelar el itinerario seguido por el Santo Grial, los artistas debieron dejar pistas por los lugares por donde este pasó o se escondió. Sería algo así como miguitas de pan encriptadas que secretamente habrían marcado el camino.

Si esta Virgen no era un falso histórico estaríamos aportando algo novedoso al relato del Santo Grial, pues hasta el momento solo se habían encontrado frescos de vírgenes con cáliz en iglesias del pirineo y prepirineo catalán y aragonés, pero ninguna talla. ¡Ninguna hasta ahora!

La  inusual secuencia pictórica de doncellas con griales repetida en esta zona ha llamado la atención de historiadores e investigadores de todo el mundo. También de escritores, de facto esta temática ha servido de nudo argumental de la novela “El Fuego Invisible”, con la que Javier Sierra ganó el Premio Planeta. 

Por alguna misteriosa razón, algunos artistas del románico habrían decorado los ábsides de nueve iglesias del Pirineo catalán y aragonés con mujeres mostrando un cáliz en su mano; algo tremendamente insólito pues solo hay dos lugares en el mundo y en dos tiempos diferentes, donde aparece este motivo. Estos dos lugares son las catacumbas más paleocristianas de Roma y el Pirineo español.

¡Algo sorprendente, que como una pieza de puzzle, encaja a la perfección con la tradición oral que defiende que el cáliz habría pasado de Jerusalén a Roma, de Roma a España y que una vez en Huesca habría sido ocultado en cuevas, ermitas y monasterios de esta misma provincia escapando de las razias musulmanas. Ya cuando los musulmanes no eran un peligro, la reliquia se habría trasladado a Zaragoza a petición de Martín el Humano. En 1399, la leyenda ya se convierte en historia al aparecer documentos históricos referenciando la reliquia.

1.4 La Doctora Ana Mafé confirma que la Virgen de Ena lleva un Cáliz en la mano

Al poco tiempo de nuestra llamada, la Dra. Mafé se desplazó a Ena confirmando tras un minucioso estudio, que se trataba de una talla de una Virgen-trono del siglo XII, muy poco intervenida. 

Una Virgen como tantas de  las de su época, hierática e inexpresiva sin embargo con ciertas particularidades como unos dedos más largos de lo habitual, en forma de mudra o gesto de bendición que dirigen la mirada al cuenco rojo, que la Dra. Mafé corrobora como Santo Grial.

El color rojo no es extraño en la iconografía del Santo Vaso. La sagrada vasija tradicionalmente se suele representar de color pardo emulando el tono de la copa superior de Valencia cuando no se encuentra iluminada. Sin embargo esta copa de “agata sardonice” tiene una peculiaridad y es que cuando se le acerca una vela o luz torcha cambia camaleónicamente de color y se convierte en una piedra rojiza, que como describen algunos documentos más parece “una brasa de fuego amortiguada”. 

También se puede ver representado el grial en color blanco haciendo un guiño a la etimología de la palabra grial como deformación de gradal, gredal que algunos estudiosos como la Dra. Mafé identifican como “arcilla arenosa” (otros muchos sin embargo defienden que su significado es plato, escudilla o copa). No podemos dejar de mencionar que el cáliz de Valencia por el lado que no se enseña al público tiene una mancha blanca como arcillosa.

El que cada artista represente el cáliz de una forma y color diferente obedece a que se trataba de una reliquia de difícil acceso, de la que se tenía constancia pero no se conocía exactamente su fisionomía, de hecho fue celosamente ocultada por los monjes de San Juan de la Peña, escapando de esta forma del peligro sarraceno ¿Sorprendente no? a nosotros desde luego nos lo parece.

Todos estos descubrimientos nos alientan, si cabe incluso más, para seguir adelante en este apasionante y mágico camino de peregrinación.

2- Peña Estación

Seguimos nuestra peregrinación poniendo rumbo a Peña Estación. El trayecto no es complicado a excepción de la escasez de puntos de aprovisionamiento. En el camino no encontramos fuentes, ni comercios ni bares hasta llegar a la misma Peña Estación, que en nuestra mente aparece como un oasis de salvación.

Peña Estación no tiene encanto artístico ni siquiera histórico pero es un importante punto logístico para los peregrinos de Santiago y también para los del Santo Grial. Se  levantó a principios del siglo XX propiciada por la construcción de la línea de tren del Canfranero y de la construcción del embalse de la Peña que debía regular las aguas del frío río Gállego.

Es una parada imprescindible puesto que no encontraremos nada más que naturaleza hasta llegar a Sarsamarcuello que está unos 13 km más adelante. Así que te recomendamos que no pases de largo sin antes llenar la mochila de provisiones.

En nuestro caso llegamos exhaustos y para nuestra desgracia comprobamos que su famosa panadería La Peña estaba cerrada. Habíamos leído que vendían excelente pan de pueblo, magdalenas y tortas típicas elaboradas de forma artesanal pero nos quedamos con las ganas.

Por el contrario si encontramos abierto el Bar Carmen donde nos dimos un festín que nos supo a maná del cielo puesto que desde Santa Cruz de la Serós no habíamos podido comer caliente.

Os dejamos todos los teléfonos de contacto al final de este artículo, en la sección datos de interés para el peregrino.

3- Foz de Escalete

El siguiente “Check Point” y además “Punto Foto” es la Foz de Escalete, un impresionante desfiladero de roca caliza con vertiginosas paredes verticales. 

Te recomendamos que te des un tiempo para disfrutar de este magistral y recóndito paisaje y lo registres en tu memoria y en tu cámara de fotos pues es realmente épico.

4- Mirador de los buitres

Unos kilómetros más adelante te encontrarás con el Mirador de los Buitres desde el que podrás acceder a una de las mejores panorámicas de los Mallos de los Riglos. A la hora bruja del atardecer, cuando el sol incide en estas impresionantes rocas, se producen unos reflejos y tonalidades rojo-anaranjadas que son una de las mejores vistas que hemos descubierto en el camino del Santo Grial.

Los mallos son unas peculiares formaciones rocosas de origen aluvial (cantos rodados, gravas y limos de antiguos ríos) que surgieron hace 30 millones de años, cuando se generó un plegamiento  que elevó dichos sedimentos fluviales y los convirtió en colosales picos que se han convertido en paraíso de escaladores.

Sobre tu cabeza y con los Mallos de fondo podrás ver sobrevolar buitres leonados, quebrantahuesos, milanos reales y alimoches. No es vano era una de las zonas preferidas del buen Felix Rodriguez de la Fuente, el naturalista que encandiló a niños y adultos de los 70 y que aquí propuso construir un observatorio.

Ver las aves tan de cerca es una experiencia única que nos causó profunda impresión.

5- Reino de los Mallos – Mallos de Riglos

Si peregrinas por estas tierras escucharás hablar del misterioso Reino de los Mallos. En estas tierras la fantasía y la leyenda se vuelven a dar la mano para crear la historia de un minúsculo y efímero micro-estado dirigido por una enigmática italiana, de nombre Berta.

Pedro I, rey de Aragón y Pamplona (1068-1104), tiene una triste biografía. Casado en primeras nupcias con Inés de Aquitania, tuvo dos hijos de frágil salud que perecieron antes que él, igual que su esposa. La corte se preocupó. Un monarca sin descendencia era un gran peligro. El trono exigía de inmediato un heredero. 

¡Rey busca reina, sería el titular! La corte emprendió la búsqueda de una candidata idónea que pudiera darle un heredero al rey.  La elegida fue Berta de Saboya y Aquitania que se casaría  con Don Pedro en la catedral de Huesca en agosto de 1097. Como dote el rey le entregaría un pequeño territorio del pre-pirineo de Huesca.

Pero este rey sin suerte murió sin descendencia y la corona pasó a su  hermano, el que después se convertiría en el famoso  Alfonso I,  el batallador, quién muchos consideran origen del mito del rey Arturo.

¿Y qué ocurrió con la reina viuda? Según cuentan las crónicas permaneció como soberana de su idílico Reino de los Mallos:  “Bajo la gracia de mi señor el rey don Pedro, que ya está muerto, y con el amor del dicho cuñado mío”. 

Aunque quizás las razones fueran más prosaicas que románticas y la reina fuera retenida, al menos por un año, hasta tener certezas de no estar gestando un hijo del monarca fallecido. Comprobada la ausencia de embarazo, la figura de Berta se difumina en la bruma del tiempo. Pero queda sin embargo indeleble la leyenda de un territorio agreste, que nos lleva a la ensoñación y nos deja sin aliento.

Quizás un caso único en la historia de un reino dentro de otro reino como una matrioska rusa, gobernado por la enigmática reina Berta.

6- Castillo de Marcuello

La última parada antes de llegar a Sarsamarcuello es el castillo de Marcuello y la ermita de San Miguel.

Un castillo del siglo XI que se encuentra en un estado bastante lamentable, quedando únicamente en pie parte de la torre del homenaje. Con todo, el emplazamiento es excepcional y te regala una magnífica panorámica  del valle del Gállego.

Como en el mirador de los buitres, resulta sobrecogedor sentir el vuelo rasante de las rapaces sobre nuestras cabezas.

Próximo a las ruinas del castillo se encuentran los restos de la  Ermita de San Miguel, construida en el siglo XII. De la ermita original tan sólo se conserva el ábside cubierto con cuarto de esfera y parte de la nave, cubierta con bóveda de cañón. 

7- Sarsamarcuello

¡Por  fin llegamos a nuestro destino y final de ruta: Sarsamarcuello!. Allí nos espera un albergue de peregrinos del Camino de Santiago y que desde hace poco también acoge a los peregrinos del Santo Grial.

El albergue es sencillo pero está limpio y cuenta con una pequeña cocina de la que no hacemos uso porque el club social, el pequeño lugar de encuentro de los paisanos, está abierto y podemos picotear algo en él y departir con la gente. ¡Nos encanta hablar con los lugareños y preguntarles curiosidades, historias y costumbres de la zona!

Cómo estamos realmente cansados solamente visitamos por fuera la imponente Iglesia parroquial de San Nicolás de Barí, de grandes dimensiones y que también merece una foto.

Y de ahí directos a la litera para sacar nuestras conclusiones de etapa que se resumen en satisfacción plena por haber superado los 22, 4km sin contratiempos y sobre todo por el regalo de haber encontrado a la Virgen del Camino de Ena con su flamante Santo Grial en la mano.

8- Información de interés para el Peregrino

ETAPA: Ena – Sarsamarcuello, 22,4 km

CHECKPOINTS DE LA ETAPA

  • Ena
  • Peña Estación: punto logístico (panadería y restaurante)
  • Foz de Escalete
  • Castillo de Marcuello
  • Sarsamarcuello (albergue y club social)

ENA

  • Albergue de Peregrinos de Ena. Tf: 974 338 142 / 670 406 469

PEÑA ESTACIÓN

  • Bar Carmen: Tf: +34623303559. Lunes, martes y jueves: de 11 a 20h. Viernes y sábados: de 11 a 22h. Domingo: 11 a 18h. Miércoles: cerrado
  • Panadería La peña: Tf: 647550770

SARSAMARCUELLO

  • Albergue de Sarsamarcuello: 618 61 46 69 (Hospitalero: Antonio Aldúan)

HOYA DE HUESCA

Para más información de toda esta zona te recomendamos navegar por esta web: https://hoyadehuesca.es

SOLICITUD DE CREDENCIALES: Asociación Camino del Santo Grial

Puedes apadrinar kilómetros de nuestro proyecto, descubre como hacerlo aquí: Proyecto EL CAMINO DEL SANTO GRIAL

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.