Nuestros museos preferidos

Los grandes museos como el Prado de Madrid, el Louvre de París, el MoMA de Nueva York o el Hermitage de San Petersburgo merecen la pena porque albergan obras únicas en edificios únicos. Pero la misma sensación, y por qué no mejor, se puede conseguir en otros lugares.

Rodin en París

Un palacete en el distrito VII, que ya es un atractivo en si con sus agradables jardines, alberga una colección muy completa del escultor francés, que vivió aquí. No solo El pensador: el Monumento a Balzac o las Puertas del Infierno son auténticas joyas. Y no solo están las del artista, también las de su controvertida pareja Camille Claudel, una artista muy interesante que supo expresar con enorme maestría su pesar a a través de sus obras.

Museo Tumbas reales del señor de Sipán (Lambayaque, Perú)

Una excelente ocasión para descubrir la cultura pré-inca Moche. La construcción del recorrido crea perfectamente la impresión de atravesar la historia. Todos los maniquís de la exposición parecen inspirados en los empleados del museo, de descendencia Moche. La reproducción final de un rito tribal es, simplemente, impactante.

Museo Jurásico de Asturias (Asturias, España)

Una manera lúdica e interesante de descubrir la prehistoria y, más en concreto, la evolución de los dinosaurios. Muy recomendable para familias con niños, ya que las explicaciones en audio están muy bien adaptadas a los más pequeños. Como aliciente, se encuentra en una parte muy bonita de la costa asturiana (Colunga). Cerca se pueden (intentar) divisar huellas de dinosaurio en la playa.

Museo del Oro Precolombino (San José)

En pleno centro de la capital de Costa Rica, este recinto alberga una excelente colección de joyas precolombinas. Además, es un lugar muy interesante para quienes no conocen mucho sobre las estructuras sociales indígenas anteriores a la llegada de los conquistadores españoles, especialmente su cosmovisión y relación con la naturaleza.

Museo Van Gogh de Ámsterdam

Los amantes de la obra de este artista solo podrán deleitarse en cada sala. Muchos de sus mejores cuadros están expuestos en este edificio, de tal modo que nada distrae la atención y el recorrido es lógico, sencillo y amenizado con pequeñas explicaciones sobre el contexto que caracterizó algunas de sus creaciones.