Móvil y despertador

Las ondas que emiten los teléfonos celulares

Si algo explica que hoy el mundo está más interconectado, es la relación entre los viajes y la comunicación. Y es el teléfono móvil, la herramienta que más aporta al viajero en su aventura. Sin embargo, existen luces de alarma acerca del peligro al que se expone el cuerpo humano en contacto con el dispositivo.

Viajar comunicados

El teléfono móvil se ha convertido en la herramienta por excelencia, del viajero. Es que, quien emprende la aventura de viajar, en mayor medida respecto de quien permanece en un mismo sitio, tiene en su teléfono una gama extraordinaria de posibilidades que hacen de un viaje algo mucho más placentero, simple, seguro y económico. Incluso, aparecen nuevos gadgets que permiten cuidar el móvil y proteger la información que éste guarda.

No obstante, la preocupación surge a partir de numerosos artículos periodísticos, y vídeos que circulan en las redes sociales, en los que se sostiene que nuestra exposición cada vez mayor a los teléfonos, nos pone en riesgo debido al permanente intercambio de ondas electromagnéticas. ¿Mito o realidad?

La tecnología del móvil

Los teléfonos móviles se comunican enviando y recibiendo ondas de radio. Se trata de lo mismo que utiliza el horno microondas, por ejemplo, para calentar la comida. Esas señales, invisibles e imperceptibles, también están presentes en la relación entre el televisor y el mando o control remoto, y también son emitidas por la antena del wi fi. En síntesis, se han vuelto cotidianas y necesarias.

La clave para entender estas ondas, y su potencial peligro, consiste en distinguir cuáles son ionizantes. En este sentido, al igual que las ondas radiales de FM, las microondas, la luz visible y el calor, las ondas de radio frecuencia (RF) que utiliza el teléfono móvil, son una forma de radiación no ionizante.

La palabra de la ciencia

Es decir, que no son lo suficientemente fuertes como para causar cáncer, por ejemplo, al dañar directamente el ADN en el interior de las células. Las ondas RF son diferentes a los tipos más potentes de radiación, ionizante, tal como los rayos X, que se utilizan para hacer radiografías o resonancias magnéticas, los rayos gamma, y la luz ultravioleta, los cuales sí pueden romper los enlaces químicos en el ADN.

Sin embargo, hay controversias entre la física y la biología respecto del impacto real de las ondas de radio frecuencia en el cuerpo de los seres humanos. Es que, más allá que de que, actualmente, no se pueda demostrar un efecto nocivo de dichas ondas sobre los usuarios de telefonía celular, la conciencia de la exposición cada vez mayor a estos dispositivos, lleva a la medicina y la biología a seguir investigando.

Mientras tanto, empresas especialistas en desarrollar tecnologías relacionadas con los móviles, ofrecen alternativas novedosas para aquellos que prefieren mantenerse a resguardo de las ondas de radio frecuencia. Es el caso del Silent Pocket Anti Radiation Phone Case, que bloquea las ondas que emite el móvil, una vez que se lo guarda dentro de la funda.

Finalmente, no está demás sugerir algunos recaudos:

  • Hablar por teléfono utilizando el altavoz, es decir, intentar que el aparato este siempre lejos de la cabeza, en vez de pegarlo a ella como cuando escuchamos con el auricular incorporado;
  • Elegir los mensajes de texto frente a las llamadas;
  • Limitar la cantidad de horas diarias de uso del móvil.