¡A divertirse y descansar, en Rincón de la Vieja!

Teleaire visita Costa Rica, donde los escenarios naturales ofrecen alternativas de lo más variadas. Puntualmente, el Parque Nacional Rincón de la Vieja, es el lugar ideal para conectarse con la naturaleza. Allá vamos.

Este parque se encuentra dentro del área de conservación de Guanacaste, al norte de Costa Rica, y posee su volcán homónimo. Esa presencia es de capital importancia, porque buen parte del atractivo de su geografía se debe a la actividad volcánica.

Caminando por la selva, es posible contemplar la flora boscosa, regada de arroyos y cascadas. En ese entorno, la fauna ofrece fotos únicas: reptiles de colores llamativos, mariposas de tamaño inesperado, y monos. Los hay aulladores, araña, y carablanca.

El silencio domina el bosque y la selva, y convierte el paisaje en un gran decorado natural, como salido de un cuento de hadas. En los claros, se forman pequeños y poco profundos charcos de barro y agua caliente, denominados pailas por su parecido con las vasijas o sartenes, que tomaban ese nombre en el español de antaño.

Estas lagunas grises, que burbujean constantemente, son producto del trabajo volcánico. El visitante puede sumergirse en alguna de ellas, dejarse llenar el cuerpo de barro, y ofrecerle a su piel un tratamiento natural y muy placentero.

Aprovechando esta actividad natural, los complejos turísticos ofrecen spa natural, con emanaciones de vapor de lagunas o cascadas; y piletas con aguas termales, también naturales. Además, por supuesto, el infaltable canopy o tirolesa, en bosques como los del Rincón de la Vieja, resultan irresistibles.

Si de adrenalina se trata, también es posible montar en cuatriciclo y recorrer las alternativas del frondoso bosque tropical. Luego de ello, el relax de un buen spa, con baño de arcilla incluido, resulta reparador. Es hora de planificar la aventura del día siguiente.