Aventura y adrenalina en la Riviera Maya

Los escenarios de ensueño, esos en los que transcurren las historias clásicas infantiles, como El Mago de Hoz, o Peter Pan, no logran empatar a la Riviera Maya. Entre aguas de color inverosímil, animales protegidos, y aventuras subterráneas, Teleaire ofrece un viaje que parece sacado del mejor de los mundos de Disney.

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Conocer la Riviera Maya, al Este de México, implica situarse en la península de Yucatán. Allí se encuentra Xel – Ha, uno de los primeros emprendimientos turísticos de la zona, donde se ofrece nadar en un espectacular acuario a cielo abierto, comprendido en un gigante hueco de piedra.

A propósito, en buena medida, el éxito turístico de la Riviera Maya se debe a que la erosión del mar sobre la piedra calcárea, propia del lugar, ha generado innumerable cantidad de túneles, cuevas e, incluso, los tan promocionados xenotes: grandes pozos llenos de agua, algunas veces de colores prístinos; otras, increíblemente cristalinos. A veces a cielo abierto, a veces dentro de una cueva, llenos de vegetación.

De hecho, uno de los parques más famosos es Xcaret, donde se ofrece navegar diversos ríos subterráneos que llegan a medir un kilómetro. La desembocadura de esos ríos, suele ser un xenote, donde una de las aventuras más recomendables es hacer snorkeling, es decir, flotar en la superficie o bucear a poca profundidad, apreciando la fauna y flora subacuática.

Quienes se atrevan, en Xcaret también pueden nadar entre tortugas marinas, o rayas gigantes, o hasta tiburones. O, si lo prefieren, se accede a caminar cerca de pumas o jaguares. Todas las especies que allí viven, forman parte del programa de conservación llevado adelante por el parque, cuyos resultados son mundialmente reconocidos.

La Riviera Maya ofrece, también, la posibilidad de conocer la cultura prehispánica de la civilización que da origen a su nombre. Tulum es el lugar indicado para recorrer las ruinas de lo que fue una fortaleza maya construida sobre la costa de la península. El edificio principal es una gran estructura de piedra, llamada El Castillo, que da al mar Caribe.

Si la idea es seguir buscando aventura, la próxima parada debe ser Xplor. Allí no sólo se puede navegar por túneles acuáticos, sino que hay circuitos de tierra para recorrer en autos todo terreno.

Para más velocidad, los cuatriciclos del parque Punta Venado son excepcionales. La visita incluye cuevas, y un xenote a cielo abierto que bien vale una zambullida. ¡A no perdérselo!