Roma es, y sin ninguna duda, la Ciudad Eterna

El tiempo no pasa por ella. Y al mismo tiempo qué delicia es comprobar cuánto tiempo lo ha hecho ya. Roma es uno de esos rincones del mundo que enamoran. Por sus calles, por sus olores a café y a humedad, por la majestuosidad de sus edificios, por su cantidad de iglesias, por esa mezcla de riqueza y decrepitud que se esconde en cada esquina. Y tantas veces en forma de ruina.