El encanto de Asturias

Teleaire posa su agudo foco en Asturias, la bella región española. Es un principado constituido por una sola provincia, al norte de España. Y esconde rincones, paisajes, e historias que bien valen el pasaje. ¡Volemos!

Asturias se presenta como una campiña. De hecho, es considerada parte de la España Verde. Su geografía ofrece relieve de moderada altura, pero hay que destacar que casi toda su superficie se encuentra cubierta por montañas. Si a ello sumamos su carácter costero, el resultado es una zona más que atractiva para el turismo al aire libre y el contacto con la naturaleza.

Una buena forma de comenzar a conocer Asturias es encaminarse por la Senda del Oso. Es un recorrido que puede desandarse en bicicleta, tal como el Camino de Santiago. El silencio de los caminos escarpados asturianos, y su buen clima, hacen de este paseo, una experiencia sumamente placentera.

El Parque Nacional Somiedo también ofrece atractivos ligados con la flora y la fauna de Asturias, además de ciertas particularidades de su historia. Veamos. Además de compartir el terreno con el ganado local, el viajero observará pequeñas cabañas típicas, llamadas teitos. Son construcciones que datan del medioevo, y se utilizan, aún hoy, para albergar personas y ganado joven.

En este sentido, hay que subrayar que Asturias parece detenida en el tiempo, no sólo por los teitos, sino también por la utilización del caballo como medio de locomoción preferencial para trasladarse por las brañas, o sea, los pastizales en los que se hace reposar al ganado antes de seguir la marcha hacia diferentes superficies.

Igualmente llamativos son los corros, unas cabañas de piedra, muy pequeñas, con forma de iglúes, que parecen salidas de alguna película sobre las Cruzadas. Eran utilizadas por los Vaqueiros de Alzada, una etnia ancestral cuyo origen en el tiempo es materia de estudio, pero cuyas características culturales permanecen inalteradas, aunque cuentan con, por lo menos, mil años.

Recorrer la costa cantábrica es otro paseo que ningún viajero debe pasar por alto. De esa forma puede llegar hasta el Santuario de la Virgen de Covadonga, otro punto ineludible de Asturias. Algunas construcciones y monumentos, materializan la historia del Imperio Romano desafiando cualquier ademán del siglo veintiuno.

Además de recorrer ríos en canoa, el viajero curioso debe permitirse bajar hasta las playas asturianas. A pesar de no ser tan famosas, ofrecen aguas transparentes y frescas, y sus acantilados les dan una vista única. ¡Sus moluscos frescos son una verdadera delicia!