Sardinas de Portugal

Las exquisitas sardinas de Portugal

La sardina es un símbolo portugués. Suele prepararse a las brasas, a la plancha, o se ofrece en conserva. En cualquiera de sus modalidades, es una exquisitez con la que el paladar saborea la tradición lusitana.

Las sardinas se han transformado en un símbolo de Portugal, y sus imágenes no tardarán en verse estampadas en remeras, tazas y todo tipo de objetos para llevar como recuerdo de su viaje.

Pero además de un ícono lusitano, la sardina es una de las especialidades culinarias del país. En las zonas portuarias se preparan enteras, a la plancha, a la parrilla o a la brasa. Estos peces que pueden alcanzar hasta 25 centímetros de largo tienen el dorso de color verde pardo y el vientre blanco plateado. Además son un alimento rico en vitamina D y Omega 3.

Claro que uno de los lugares más hermosos, y donde se puede pescar sardina, es el río Duero, o Douro, para los portugueses. El detalle estriba en que fuentes oficiales aseguran que se ha recomendado bajar considerablemente la pesca de la sardina en Portugal, por temor a que la especie desaparezca.

sardinas de Portugal

La otra forma en la que se consumen las sardinas, que genera pasión entre los coleccionistas, es en conserva. Las latas de sardinas de Portugal se consiguen en miles de distintos tamaños, colores o formas. Antes de comprar una de estas latas, se recomienda averiguar bien las restricciones para viajar con alimentos enlatados, ya que existe la posibilidad de que sean retenidas en el aeropuerto.

Frente a esa posibilidad, por supuesto, queda el consuelo de disfrutar de las sardinas en su lugar de origen, y llevarse la lata vacía como souvenir.