Testeando el gimbal DJI Osmo

Para quienes disfrutan obteniendo buenas fotografías y filmando en buena calidad, nada mejor que un estabilizador que soporte el dispositivo de captura. En este testeo, los detalles de un nuevo producto de grandes cualidades.

Hasta hace no mucho tiempo, estabilizar una cámara filmadora o fotográfica, era realmente complicado. Sólo se lograba con un trípode, o con un steady cam, es decir, artefactos costosos, que sólo utilizaban las grandes empresas de producción audiovisual.

Sin embargo, con el auge de YouTube, y las redes sociales en general, lograr buenas imágenes de registro es cada vez más importante, y los usuarios están dispuestos a pagar por ello. La tecnología avanza, y hoy es posible filmar tomas continuas en movimiento, sin cortes, y que los planos queden armónicos, sin sobresaltos, o movimientos bruscos. Todo gracias al gimbal.

De los productos ofrecidos en el mercado, el DJI Osmo presenta cualidades muy interesantes. Viene en una caja cerrada donde cada accesorio está inserto en su propio packaging, pero además trae un estuche cerrado y rígido, que protege el gimbal de golpes, caídas, etc.

El dispositivo cuenta con una cámara ubicada en el final del palo, y ofrece un soporte para el smartphone, que convierte al teléfono en monitor de la cámara DJI. Para ello, hay que sincronizar o emparejar ambos dispositivos, y configurar el teléfono de acuerdo con la app del gimbal. La función wi fi debe estar encendida.

Es importante destacar que el mango del Osmo Mobile trae un joystick, es decir, un centro de comandos con el que casi no hace falta tocar la cámara o el teléfono. Sólo presionando alguna de las teclas dispuestas alrededor del grip, se activan las principales funciones: apuntar la cámara hacia abajo o arriba, moverla lateralmente, sacar una foto o filmar.

En este sentido, sobresale el gatillo ubicado especialmente para el dedo índice de quien usa el gimbal. Oprimiendo una vez, la cámara respeta el ángulo de enfoque sin importar el movimiento que haga la mano.

Eso es lo que armoniza los planos, porque el usuario puede mover el mango libremente y la cámara gira manteniendo la posición, en equilibrio, de forma autónoma. Así, aunque el camarógrafo tropiece, o baje escaleras, o corra, nada de todo ello se transmitirá al registro fílmico.

Asimismo, el DJI Osmo permite capturar imágenes 360°, y su función de timelapse es una de las más veneradas por el público. Filmar por un período largo de tiempo, por ejemplo, 4 horas, con una estabilidad de plano increíble, para luego reproducir en cámara super rápida, es uno de los efectos más buscados por los fanáticos del vídeo.

Si hay que señalar un punto débil de este gimbal, es que su micrófono capta los sonidos del aparato, que quedan registrados en el vídeo. Sin embargo, el gimbal viene preparado para salvar este defecto, ya que cuenta con entrada para colocar un micrófono externo, lo cual anula la captación de los sonidos mencionados.