Viajar a Ibiza en invierno es toda una experiencia

Teleaire visita Ibiza, una de las islas Baleares, reconocida mundialmente por sus fiestas veraniegas, sus excentricidades nocturnas, y las playas pobladas de celebridades. Sin embargo, la isla ofrece una amplia gama de atracciones, en invierno.

Una de las particularidades de esta isla de menos de 600 kilómetros cuadrados de superficie, es que allí se producen vinos y licores que llevan su sello. De hecho, Juan Bonet, propietario de la bodega Sacova, afirma que el visitante que pise la isla en invierno, podrá conocer esas y otras cualidades, que n son las que más trascendencia le otorgan a Ibiza, pero valen la pena.

En ese sentido, es recomendable probar los diferentes licores de hierbas ibicencas. Se trata de una receta tradicional de la isla, que consiste en mezclar 7 clases de hierbas locales, y lograr el licor. Pero el detalle es que los lugareños eligen qué conjunto de hierbas mezclar, lo que otorga, a cada botella, un sabor singular. Pero siempre delicioso.

En cuanto a los paseos posibles, el Bar de Anita es uno de los lugares que representan la identidad ibicenca. Allí la gastronomía, compuesta por embutidos como la butifarra, más algún número artístico en vivo, garantizan entretenimiento nocturno nada parecido a las fiestas electrónicas, que tanta fama han cobrado.

Durante el día, resulta placentero caminar por la ciudadela antigua. Muchas de sus construcciones fueron emplazadas en el siglo XVI, y, algunas de ellas, dejan ver las fortificaciones con las que fueron reforzadas, en la guerra contra el imperio Turco Otomano. También son testigo de aquellos enfrentamientos, los polvorines y sus antiguos cañones.

Y, por supuesto, las playas también ofrecen una hermosa versión invernal. En Ibiza es posible recorrerlas admirando sus acantilados, rocas, y arena. Cuando cae la noche, el juego de luces y sombras matizado por el color naranja del atardecer, resulta una pintura natural incomparable.