Las Palmas de Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria

Si estás de vacaciones en Gran Canaria, no puedes dejar de conocer su encantadora capital: Las Palmas de Gran Canaria. Esta ciudad rebosa historia y cultura, siendo hogar de figuras tan emblemáticas como el ilustre escritor Benito Pérez Galdós o el legendario tenor Alfredo Kraus, una de las voces líricas más destacadas del siglo XX.

También fue estrecho su vínculo con Cristóbal Colón que en su travesía hacia el Nuevo Mundo hizo varias paradas estratégicas en Las Palmas para abastecerse de provisiones y realizar reparaciones en sus embarcaciones.

Las calles de la capital canaria son un vivo reflejo de su diversidad cultural que refleja el mestizaje de influencias africanas, europeas y caribeñas, como bien nos explicó María Lezcano, nuestra simpática y bien documentada guía turística.

Andar por sus calles, plazas y plazoletas nos transporta instantáneamente a las ciudades de ultramar, siendo Las Palmas la fuente de inspiración. No olvidemos que América fue la copia y Las Palmas el original.

Situada en el norte de la isla, con cerca de 400 cientos mil habitantes  y acariciada por los frescos vientos alisios, Las Palmas de Gran Canaria ofrece atractivos turísticos y un clima primaveral durante todo el año, que la convierte en un destino “evergreen”, siempre está listo para recibir visitantes. 

A pesar del carácter extrovertido y festivo de sus habitantes, la ciudad es tranquila y acogedora y sorprendentemente está muy limpia para ser un destino turístico tan relevante.

Estos son los imprescindibles que te propongo si, como es mi caso, solo tienes tiempo para una visita exprés.

1.- Por la mañana: explora el Barrio de Vegueta

Comienza tu día explorando el encantador barrio de Vegueta, el corazón histórico y fundacional de Las Palmas de Gran Canaria. Sus calles empedradas y plazas adoquinadas están impregnadas de más de cinco siglos de historia atlántica y conquistadora.

No puedes perderte la majestuosa Catedral de Santa Ana, el vibrante Mercado de Vegueta, donde podrás degustar la auténtica cocina canaria, el Museo Canario, Las Casas Consistoriales o la ermita de San Antonio Abad.

Y no olvides relajarte en la tranquila Plaza del Espíritu Santo, que es el auténtico kilómetro cero y punto de partida de la red de aguas de la isla. Aquí, un drago y una araucaria simbolizan el hermanamiento entre Canarias y América.

2.- Tapeo Canario en el Restaurante el Triciclo

Es tiempo de recargar energías con un delicioso “tapeo canario”, que nosotros hicimos en el famoso Restaurante El Triciclo, ubicado en una de las calles más emblemáticas de Vegueta, la Calle de la Pelota.

Te recomiendo que pruebes sus papas arrugadas con mojo, su famosa ensaladilla rusa con pulpo braseado y ajada, los huevos rotos con tres tubérculos, el bacalao gambones y pulpitos o las costillas de cochino del país a las cinco especias.

Para culminar tu experiencia gastronómica, te animo a disfrutar de un café o si lo prefieres, un cóctel en el “instagrameable” rooftop del Hotel Boutique Cordial Plaza Mayor, con vistas al casco histórico enmarcado por el océano como telón de fondo.

Vive una experiencia premium con sabor a café y vino en Gran Canaria visitando con nosotros la Finca La Laja y Bodega Los Berrazales.

3.-Por la tarde: visita La playa de las Canteras y su animado Paseo Marítimo

Para finalizar tu visita exprés, dirígete a la emblemática Playa de Las Canteras, considerada una de las mejores playas urbanas de Europa por su lengua de arena dorada y aguas cristalinas de más de tres kilómetros de largo.

Da un relajante paseo por su paseo marítimo que está repleto de lugares de ocio que llenan de vibrante vida la ciudad.

Aunque solo hagas una breve parada panorámica, te animo a que te asomes a esta espectacular playa antes de despedirte de la ciudad y decirle ¡hasta la próxima! Yo no he sido capaz de decirle adiós. Esta ciudad merece mucho más tiempo para conocerla, así que prometo volver y si Dios quiere, contaros mi experiencia.

By Cristina Monzon Marti

De pequeña ya soñaba con conocer mundo. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo me imaginaba enrolándome en la caravana de un circo que recorría los pueblos de España. Luego fui todavía más osada y me vi sobrevolando las geografías del mundo en un globo blanco y rojo desde el que saludaba a los enraizados a la tierra. ¡Os lo contaré todooooo! Prometí mientras mi voz se perdía entre las nubes. Hacerse adulta me obligó a dejar atrás algún sueño pero nunca abandoné mi amor por los viajes. Más tarde descubrí que también me apasionaba contar historias. ¿Por qué no casar estas dos pasiones? Ahora siento que soy una embajadora de destinos. No por título ni honores sino por puro placer de descubrir rincones únicos y poder trasladarlos al salón de tu casa con el deseo de inspirarte, a que un día (no muy lejano espero), puedas conocerlos en primera persona.